A pocos días de las elecciones presidenciales que se llevarán a cabo el próximo 31 de mayo, el panorama político en Colombia se tensiona. Iván Cepeda, candidato de la ultra izquierda respaldado por Gustavo Petro, se mantiene a la cabeza de la intención de voto, aunque su crecimiento parece haber alcanzado un techo electoral. Así lo revelan las tres principales mediciones publicadas este jueves 21 de mayo por las firmas Invamer, Tempo, y la alianza Guarumo / Ecoanalítica.
Mientras el avance de Cepeda se frena, el abogado derechista independiente Abelardo De la Espriella consolida un repunte clave que reordena la disputa por el paso a la segunda vuelta, poniendo en jaque las proyecciones del petrismo.
Radiografía de las encuestas: La ventaja se reduce
El estudio realizado por Guarumo y Ecoanalítica para el diario El Tiempo —que consultó a 3.787 ciudadanos con intención de voto en 85 municipios del país— muestra un escenario de fuerte polarización pero con tendencia al cambio:
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Iván Cepeda: 37,1%
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Abelardo De la Espriella: 27,5%
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Paloma Valencia: 21,7%
Las otras dos encuestas divulgadas el mismo día (Invamer y Tempo) coinciden en un patrón común: Cepeda ya tiene un lugar prácticamente asegurado en el balotaje, pero su rival definitivo aún se disputa voto a voto entre De la Espriella y Valencia.
El escenario de segunda vuelta
El dato más llamativo de la jornada surge al proyectar el escenario de una eventual segunda vuelta. Según la medición de Guarumo y Ecoanalítica, si las elecciones definitivas fueran entre los dos candidatos punteros, De la Espriella vencería a Cepeda con un 43,6% frente a un 40%.
Dato clave: Un 16,4% de los encuestados manifestó que no votaría por ninguno de los dos en el balotaje, convirtiéndose en el botín electoral que definirá la Presidencia de la República.
Con estos resultados, la recta final hacia el 31 de mayo se convierte en una carrera de alta velocidad donde la derecha busca unificarse para frenar al petrismo, y la izquierda intenta romper su techo técnico para asegurar el Gobierno en primera vuelta, una posibilidad que hoy se ve cada vez más lejana.













