El avance del sistema frontal que afecta a gran parte del territorio chileno continúa dejando un complejo escenario de emergencia. El balance entregado este lunes por el subsecretario del Interior, Máximo Pavez, y la directora nacional de Senapred, Alicia Cebrián, confirmó que la tragedia ya deja cuatro personas fallecidas, seis lesionadas y más de medio millar de damnificados en distintas regiones del país.
Las consecuencias del temporal se extienden desde Atacama hasta La Araucanía. En total, 516 personas permanecen damnificadas y 800 se encuentran albergadas, concentrándose la mayor cantidad de ellas en la Región Metropolitana, donde 551 personas debieron abandonar sus hogares debido a las inundaciones y otras situaciones de riesgo.
En materia habitacional, la emergencia ha provocado la destrucción de 16 viviendas, mientras que otras 291 presentan daños de consideración. A ello se suman 5.319 inmuebles con daños menores y 863 viviendas que continúan siendo evaluadas por los equipos técnicos desplegados en terreno.
Las regiones de Coquimbo y Valparaíso concentran parte importante de las emergencias registradas durante las últimas horas, principalmente por remociones en masa, crecidas de ríos y esteros, además de extensos anegamientos. En la Región Metropolitana, los mayores problemas se presentaron en la comuna de María Pinto y sectores de Talagante, donde el desborde de cursos de agua generó importantes afectaciones.
Frente a este escenario, las autoridades reforzaron las evacuaciones preventivas mediante el Sistema de Alerta de Emergencia (SAE). Desde el inicio del evento meteorológico, el pasado 14 de julio, esta herramienta ha sido activada en 41 ocasiones para advertir oportunamente a la población sobre riesgos asociados al aumento de caudales y posibles deslizamientos de tierra.
El subsecretario del Interior destacó el despliegue permanente de los organismos de respuesta durante toda la emergencia, subrayando el trabajo coordinado entre municipios, delegaciones presidenciales, Fuerzas Armadas, Bomberos y equipos técnicos para asistir a las comunidades afectadas y enfrentar las múltiples contingencias provocadas por las lluvias.
Los efectos del temporal también impactan el suministro eléctrico. Hasta las 08:00 horas de este lunes, más de 367 mil clientes permanecían sin energía entre las regiones de Atacama y La Araucanía. La situación más crítica se registra en Valparaíso, con más de 200 mil hogares afectados, seguida por Coquimbo, donde cerca de 26 mil clientes continúan sin servicio.
En cuanto a las precipitaciones acumuladas, varias estaciones meteorológicas reportaron cifras excepcionales. Caleu, en la Región Metropolitana, registró 224,7 milímetros de agua caída; Quillota alcanzó los 216,9 milímetros; Chillán acumuló 241,5 milímetros; mientras que Combarbalá, en la Región de Coquimbo, superó los 150 milímetros.
Respecto de la evolución del fenómeno, la Dirección Meteorológica de Chile levantó la alarma meteorológica para las regiones comprendidas entre Valparaíso y O’Higgins, aunque decidió mantenerla vigente en Coquimbo hasta el martes debido a la persistencia de condiciones adversas.
En paralelo, continúan activas las alertas rojas para las provincias de Choapa y Limarí, toda la Región de Valparaíso, la comuna de María Pinto en la Región Metropolitana y, desde esta jornada, también para la provincia de Huasco.
La directora nacional de Senapred reiteró el llamado a la prevención, instando a la ciudadanía a desplazarse con extrema precaución debido a la presencia de calles inundadas y trabajos de emergencia en desarrollo. Asimismo, pidió informarse exclusivamente a través de canales oficiales y evitar acercarse a ríos, esteros y quebradas, donde persiste el riesgo de crecidas repentinas y remociones en masa.













