Santiago de Chile implementará plan piloto para dotar a Carabineros de pistolas taser y modernizar procedimientos policiales

El Gobierno de Santiago financiará la compra de cerca de 60 dispositivos electrónicos que permitirán controlar situaciones de riesgo sin recurrir a armas de fuego. La iniciativa busca modernizar los procedimientos policiales y reducir la letalidad en operativos complejos.

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El Gobierno de Santiago de Chile anunció la puesta en marcha del primer plan piloto en Chile para implementar Dispositivos Electrónicos de Inmovilización Temporal (DEIT) en Carabineros, una tecnología orientada a fortalecer el control policial mediante herramientas menos letales. El proyecto contempla una inversión de $250 millones provenientes del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR) y permitirá adquirir cerca de 60 equipos destinados a operativos de alto riesgo.

La iniciativa iniciará su proceso de licitación durante los próximos meses, con la expectativa de que los dispositivos comiencen a operar en las unidades policiales a partir de julio de 2026. El objetivo es incorporar tecnología que permita enfrentar situaciones violentas con mayor seguridad, reduciendo la necesidad de recurrir al uso de armas de fuego.

El gobernador de Santiago, Claudio Orrego, señaló que este tipo de herramientas ya forma parte del equipamiento habitual de las policías en numerosos países. “Chile llegó tarde a estas herramientas que hoy usan más de 100 países, pero en Santiago no vamos a seguir esperando. Estamos invirtiendo $250 millones para que Carabineros tenga alternativas reales al uso de armas de fuego y así proteger la vida de todos”, afirmó.

Según explicó la autoridad regional, los dispositivos permitirán enfrentar de mejor manera escenarios complejos donde los funcionarios policiales son agredidos, como ocurre en algunos operativos contra el comercio ambulante ilegal. En esos contextos, sostuvo Orrego, contar con instrumentos no letales facilitará el control de las situaciones sin poner en riesgo la vida de las personas involucradas.

Los DEIT funcionan mediante la emisión de pulsos eléctricos de baja intensidad —entre 1 y 3 miliamperios— que provocan una inmovilización temporal cercana a los cinco segundos. Este efecto permite neutralizar a individuos agresivos de forma rápida, disminuyendo la probabilidad de lesiones graves tanto para los funcionarios como para los propios involucrados.

Desde Carabineros destacaron que estos equipos representan una alternativa intermedia dentro del uso progresivo de la fuerza. El jefe de Zona Metropolitana de la institución, general inspector Manuel Cifuentes, indicó que la tecnología permitirá responder de manera más segura frente a agresiones. “Estos dispositivos nos entregan una herramienta clave para inmovilizar a un agresor y ganar tiempo sin recurrir a armas letales, incorporando tecnología moderna para procedimientos más seguros y eficaces”, señaló.

La distribución de los equipos no será inmediata ni uniforme. De acuerdo con Cifuentes, se definirá una metodología durante el proceso de licitación que considerará criterios técnicos y estadísticos. Entre ellos, se priorizarán aquellas unidades policiales que registran con mayor frecuencia episodios de agresión activa contra funcionarios, catalogados como nivel 4 dentro de la escala institucional.

El uso de estos dispositivos se encuentra regulado por la Ley N° 17.798 sobre Control de Armas y supervisado por la Dirección General de Movilización Nacional, además de estar contemplado dentro del Manual de Uso de la Fuerza de Carabineros, lo que establece el marco normativo para su aplicación.

La iniciativa también fue valorada por autoridades comunales. El alcalde de Estación Central, Felipe Muñoz, destacó el respaldo del Gobierno de Santiago para fortalecer las herramientas de control policial con tecnologías menos letales. No obstante, planteó la necesidad de avanzar en una regulación que permita a los inspectores municipales utilizar este tipo de dispositivos. A su juicio, la ausencia de un reglamento específico limita su uso en labores de prevención del delito y deja a estos funcionarios sin una herramienta de protección frente a situaciones de riesgo.

Según argumentaron las autoridades las experiencias internacionales respaldan la efectividad de esta tecnología. En países como Canadá, Finlandia e Inglaterra, diversos estudios señalan que cerca del 90% de las agresiones se desactivan únicamente con la exhibición del dispositivo. Actualmente, su uso se ha extendido a más de 100 países, donde se le atribuye haber contribuido a evitar miles de situaciones de violencia y salvar más de 275 mil vidas.