Por: Aitor Menta de Vagos (El vasco).-
¡El humor sobre el mundo gremial es un clásico!
Más difícil que: “Más difícil que ver a un sindicalista con callos en las manos”.
Más misterioso que: “Tiene menos misterio el Triángulo de las Bermudas que el currículum laboral de un líder sindical”.
Alergia extrema: “Es más alérgico a la pala que un sindicalista en horario de oficina”.
Sudor frío: “Suda más que un sindicalista cuando le hablan de ‘productividad'”.
Un milagro moderno: “Es más fácil ver un unicornio que a un delegado sindical fichando a las ocho de la mañana”.
El gran ausente: “Estás más desaparecido que el espíritu de trabajo en una asamblea gremial”.
Fatiga crónica: “Se cansa más rápido que un sindicalista leyendo un manual de instrucciones de una herramienta”.
Nota de humor: Dicen que el único día que un sindicalista corre de verdad es cuando anuncian que se adelantó el catering de la manifestación.










