
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, cuestionó las decisiones adoptadas por el gobierno de Ecuador en materia comercial y fronteriza, al advertir que estas medidas estarían debilitando el intercambio legal entre ambos países y, al mismo tiempo, favoreciendo el fortalecimiento de economías ilegales en la zona limítrofe.
Durante un Consejo de Ministros realizado en Ipiales, en el departamento de Nariño, el mandatario aseguró que las restricciones impuestas por el gobierno del presidente ecuatoriano Daniel Noboa, como el cierre de rutas y la imposición de barreras comerciales, terminan desplazando la actividad económica hacia circuitos ilegales. Según Petro, este fenómeno se vuelve especialmente crítico en territorios de difícil control estatal, como la selva amazónica, donde el tránsito de mercancías puede realizarse por múltiples puntos sin supervisión.
“Lo que está haciendo (el presidente Daniel) Noboa es entregarle la frontera a la mafia”, afirmó el mandatario al referirse al impacto de medidas como el cierre de rutas y la imposición de barreras comerciales.
El jefe de Estado sostuvo que limitar el paso de productos por los canales formales incentiva el contrabando y fortalece redes criminales que operan en la frontera. En su intervención, afirmó que estas dinámicas suelen estar vinculadas con el lavado de activos provenientes del narcotráfico y con el crecimiento de estructuras ilegales que terminan controlando territorios estratégicos.
Petro recordó que experiencias similares se registraron en el pasado, particularmente durante el cierre de la frontera con Venezuela, cuando organizaciones ilegales consolidaron su presencia en estas zonas al asumir el control de actividades comerciales paralelas que luego resultaron difíciles de desmontar.
El mandatario también advirtió que la situación podría agravarse por factores económicos externos, como las variaciones del dólar o decisiones internas de política monetaria, que impactan la competitividad de los productos colombianos en los mercados fronterizos.
En el ámbito energético, el presidente señaló que Ecuador podría enfrentar dificultades en caso de que se presente un fenómeno de El Niño de gran intensidad, lo que incrementaría su dependencia de fuentes externas de energía. En ese contexto, Petro planteó que cualquier cooperación en esta materia debería estar acompañada por una revisión de las medidas arancelarias adoptadas por Quito.
Medidas de “choque” ante el conflicto con Ecuador
En paralelo a sus críticas, el Gobierno colombiano anunció una serie de decisiones orientadas a proteger la producción nacional y estimular la actividad económica en la región fronteriza. Entre ellas se encuentra la firma de un decreto que deroga una normativa expedida durante la administración del expresidente Álvaro Uribe sobre las áreas de influencia del volcán Galeras, lo que permitiría normalizar parte de las zonas de riesgo y facilitar proyectos de desarrollo económico en sectores considerados de menor amenaza.
Asimismo, el presidente reconoció que la imposición de aranceles del 100 % por parte del gobierno ecuatoriano podría afectar la producción de alimentos en Colombia. Frente a este escenario, pidió al Ministerio de Agricultura avanzar en mecanismos de subsidio para los productos agropecuarios con el fin de evitar incrementos en los precios para los consumidores.
El mandatario también planteó la posibilidad de adoptar medidas excepcionales si la situación lo requiere, incluida la declaración de conmoción interior en algunas regiones del país, con el argumento de enfrentar una eventual emergencia económica y social en la frontera.
Como parte de la estrategia para fortalecer el comercio formal, Petro solicitó al Ministerio de Comercio acelerar la implementación de una zona franca en la frontera con Ecuador, iniciativa que ya cuenta con respaldo normativo. El objetivo, explicó, es facilitar el intercambio comercial y reducir los impactos de las barreras arancelarias impuestas por el país vecino.
Finalmente, el presidente propuso redirigir parte de la producción colombiana que actualmente enfrenta restricciones para ingresar a Ecuador hacia otros mercados regionales, especialmente Venezuela, donde —según indicó— existe demanda de varios productos agrícolas colombianos.











