Bielsa, la fábrica de humo y la falta de respeto a los jugadores

Uruguay merece un conductor que lea el fútbol moderno y, sobre todo, que valore el esfuerzo de quienes visten la camiseta. Hoy, la "fábrica de humo" tuvo una de sus funciones más tristes

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Por Paco Tilla.-

La gestión de Marcelo Bielsa al frente de la selección uruguaya ha llegado a un punto inexplicable. Lo que para muchos es “mística”, hoy, en el partido contra la selección de Argelia, se reveló como lo que realmente es: una estrategia desactualizada, una lectura de juego inexistente y, lo más grave, una falta de respeto descarada hacia el futbolista.

Una ceguera táctica alarmante

Mientras el rival —en este caso, Argelia— refrescaba sus líneas y ajustaba piezas, Bielsa se mantuvo en una tozudez inexplicable. Uruguay tiene talentos para ir a más. El entrenador argentino parece incapaz de visualizar lo que ocurre en el césped; no lee al rival, no reacciona a las contingencias y condena a sus dirigidos a un desgaste físico innecesario, llevándolos al límite de sus fuerzas aun teniendo seis cambios a disposición.

La burla de los cambios: El “show” del minuto 90

Lo ocurrido en el tramo final del encuentro no fue una decisión técnica, fue una humillación.

  • Faltando 4 minutos: Con el partido sentenciado y los jugadores exhaustos, ordena el ingreso de Sanabria y Pellistri por Araújo y Canobbio. Una decisión tardía que roza lo absurdo.

  • Al minuto 90+2 : Lo más indignante. Con total impunidad, retira a los referentes (Valverde y De Arrascaeta) para dar entrada a Emiliano Martínez y Nicolás de la Cruz.

¿El resultado? Los ingresados no tocaron un solo balón. Jugar 60 segundos no es una oportunidad; es una burla profesional. Es exponer al deportista a un manoseo innecesario frente a la tribuna.

El eterno “debe” de un técnico de papel

Bielsa exige un respeto que él no devuelve. Se escuda en una superioridad moral y táctica que los resultados —y la vitrina de trofeos— desmienten sistemáticamente.

“Uno entiende por qué Bielsa sigue siendo un técnico resistido: mucho concepto vacío, mucha teoría de pizarrón, pero la realidad es que el humo continúa y el equipo sigue sin rumbo”

Uruguay merece un conductor que lea el fútbol moderno y, sobre todo, que valore el esfuerzo de quienes visten la camiseta. Hoy, la “fábrica de humo” tuvo una de sus funciones más tristes.

2 Comentarios

  1. En su estado mental delira y humilla a los jugadores. Si ve que están cansados los cambia antes y no cuando faltan 2 o 3 minutos.
    La AUF está a tiempo de cesarlo.

  2. No sabe ni lo que dice. Explicó que no puso a Darwin de titular porque no tiene minutos en su equipo pero metió a Ugarte casi tiempo completo y que casi no juega en el Manchester.

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