Colombia rompe relaciones diplomáticas con Irán y endurece el control contra el CGRI

La decisión del Gobierno de Abelardo de la Espriella entró en vigor el 19 de septiembre y se sustenta en razones de seguridad nacional, lucha contra el crimen transnacional y la declaración del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica iraní como organización terrorista.

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El presidente Abelardo De La Espriella informó que en la noche del martes 1 de septiembre fue frustrado un nuevo ataque que iba a ser perpetrado por terroristas.

El Gobierno de Colombia confirmó la ruptura formal de relaciones diplomáticas con la República Islámica de Irán, una decisión que entró en vigor el pasado 19 de septiembre y que fue comunicada oficialmente este jueves por la Cancillería.

La medida se enmarca, según el Ministerio de Relaciones Exteriores, en los principios que orientan la política exterior de la Administración de Abelardo de la Espriella en materia de seguridad nacional y hemisférica, así como en su estrategia de combate contra el crimen transnacional.

La ruptura diplomática no supone el término de los vínculos consulares entre ambos países. La Cancillería colombiana precisó que estos continuarán vigentes de acuerdo con las disposiciones establecidas en las Convenciones de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961 y sobre Relaciones Consulares de 1963.

A partir de la decisión, la Dirección de Protocolo de la Cancillería deberá comunicar formalmente a las autoridades iraníes los procedimientos correspondientes para ejecutar la nueva situación diplomática.

El CGRI, en el centro de la decisión

Uno de los elementos centrales de la nueva política de Bogotá hacia Teherán es la declaración del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) como grupo terrorista por parte del Gobierno colombiano.

La Administración sostiene que esta organización constituye una amenaza para la paz y la seguridad internacional y acusa al CGRI de participar en acciones represivas dentro de Irán y en operaciones encubiertas fuera de sus fronteras.

Bogotá también fundamentó su decisión en la clasificación del CGRI como organización terrorista por parte de la Unión Europea, Estados de Norteamérica y distintos países de Oriente Medio, América Latina y Oceanía, según la posición expresada por el Gobierno colombiano.

Tras la declaración, Colombia anunció un refuerzo de sus mecanismos de control y seguridad fronteriza con el objetivo de impedir el ingreso al país de personas vinculadas con el CGRI.

Cinco décadas de relaciones diplomáticas

La ruptura pone fin, en el plano diplomático, a una relación bilateral iniciada el 28 de abril de 1975. Durante más de cinco décadas, Bogotá y Teherán mantuvieron vínculos oficiales pese a períodos de menor nivel de representación y desarrollaron acuerdos de cooperación en áreas como cultura y asuntos consulares.

Irán cuenta con una embajada en Bogotá, mientras que Colombia gestiona sus relaciones con Teherán mediante su embajada en Turquía, que mantiene acreditación concurrente para Irán.