Keiko Fujimori asume la presidencia de Perú y advierte que recibe un Estado “debilitado por la corrupción e improvisación”

Respecto al eje de seguridad, Fujimori precisó que la prioridad será la reestructuración y el potenciamiento de la Policía Nacional, lo que incluirá la integración de nuevas tecnologías aplicadas al combate directo del delito

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Foto: Presidencia de Perú

En su primer discurso oficial tras asumir el cargo, la nueva presidenta de Perú, Keiko Fujimori, ofreció un diagnóstico “complejo y doloroso” sobre la situación actual del país. La mandataria afirmó de manera tajante que el aparato estatal se encuentra profundamente debilitado por la improvisación, la corrupción y una deficiencia que, según sus palabras, se refleja directamente en la ausencia de una visión de país a largo plazo.

Ante este panorama adverso, la jefa de Estado buscó marcar distancia de las expectativas irreales. “A pesar de esta dramática situación, no me rendiré; no he venido a ofrecer milagros inmediatos ni promesas vacías. He venido a ofrecer método, disciplina, perseverancia y una ruta clara”, enfatizó durante su alocución.

Para instrumentar este cambio de rumbo, Fujimori adelantó que implementará una política de estricta exigencia dentro del aparato público. Los funcionarios que integren su gabinete y las distintas instituciones estatales tendrán la obligación de trabajar con intensidad, bajo un esquema riguroso de metas medibles y una rendición de cuentas constante.

En el plano socioeconómico, la presidenta señaló que el norte de su administración no solo estará puesto en la recuperación del crecimiento económico, sino también en el diseño de políticas efectivas para cerrar el enorme déficit social que afecta a millones de peruanos. Para lograr una ejecución descentralizada de estas medidas, planteó el establecimiento inmediato de canales de diálogo con los gobiernos locales que permitan incorporar mecanismos eficientes de trabajo coordinado.

Frentes de emergencia nacional

En el corto plazo, el nuevo Gobierno concentrará de forma prioritaria sus recursos y esfuerzos en dos frentes críticos:

  • Mitigación del fenómeno El Niño: Acciones de prevención y respuesta rápida ante el impacto climático en las regiones más vulnerables.

  • Seguridad ciudadana: Un plan de choque enfocado en devolver la tranquilidad a las calles mediante el fortalecimiento institucional.

Respecto al eje de seguridad, Fujimori precisó que la prioridad será la reestructuración y el potenciamiento de la Policía Nacional, lo que incluirá la integración de nuevas tecnologías aplicadas al combate directo del delito. Asimismo, lanzó una advertencia frontal contra el crimen organizado, asegurando que su administración combatirá activamente a las mafias nacionales e internacionales que operan y favorecen delitos como la extorsión, el sicariato, el narcotráfico y la minería ilegal.