
La Segunda Fiscalía Penal Supraprovincial Especializada en Derechos Humanos y contra el Terrorismo de Ayacucho en el Perú, a cargo de la fiscal provincial Karenn Diana Obregón Ubaldo, logró recuperar los restos de cinco personas desaparecidas en 1984, durante el periodo de violencia terroristas ocurrida entre los años 1980 y 2000.
Las restos óseos y elementos asociados como prendas y objetos corresponderían a Lucio Escarza, Sofía Andía, Francisco Lázaro, Genaro Andía y Rufina Solís, quienes fueron asesinados por un contingente de entre 50 y 60 integrantes de la organización terrorista Sendero Luminoso.
El 12 de setiembre de 1984, el grupo subversivo atacó con armas de fuego, granadas de guerra y explosivos artesanales a la comunidad de Pillo en represalia al apoyo que brindaba la población local, organizada en rondas campesinas, a las Fuerzas Armadas.
Cabe precisar que la exhumación también contó con el apoyo del Equipo Forense Especializado (EFE), que recuperó los restos humanos en el distrito de San Miguel, provincia de La Mar. Estos hechos y los desplazamientos de los cuerpos sirvieron de sustento para la intervención humanitaria. Las labores forenses y fiscales, además, se concentraron en los cementerios de Pillo, Tarapata y Uras.












