Ecuador despliega una ofensiva sin precedentes y militariza Puerto Bolívar para recuperar el control territorial

Más de 1.000 militares y 300 policías participan en una megaoperación de 96 horas que busca golpear a las estructuras criminales y restablecer la seguridad en este estratégico enclave de la provincia de El Oro.

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El Gobierno de Ecuador puso en marcha una intervención de gran escala en Puerto Bolívar, provincia de El Oro, con el objetivo de retomar el control de una de las zonas más golpeadas por el crimen organizado y el narcotráfico en el país. La operación, liderada por el Ministerio de Defensa en coordinación con el Bloque de Seguridad, contempla el despliegue de más de 1.000 efectivos de las Fuerzas Armadas y más de 300 agentes de la Policía Nacional.

El ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, confirmó que la acción comenzó durante la madrugada y responde a una decisión adoptada por el presidente Daniel Noboa como parte de la estrategia estatal para desarticular las redes criminales que operan en este enclave portuario, considerado uno de los principales focos de contaminación de droga en territorio ecuatoriano.

Según explicó el funcionario, la ofensiva incluye un cerco militar sobre los sectores identificados como de mayor conflictividad, con vigilancia permanente desde puestos de mando y operaciones tácticas en territorio. “Hemos cercado los lugares más calientes y vamos por ellos”, señaló, al recalcar que se trata de un esfuerzo “sin precedentes” orientado a recuperar completamente la zona.

La intervención, denominada “Limpieza Total”, se extenderá por 96 horas continuas. Durante ese tiempo, las fuerzas de seguridad ejecutarán allanamientos y controles en aproximadamente 85 manzanas y más de 1.600 viviendas, en una ofensiva diseñada para desmantelar economías ilegales, cerrar corredores logísticos del narcotráfico y debilitar la capacidad operativa de las mafias asentadas en el sector.

El operativo cuenta además con apoyo estratégico del Centro Nacional de Inteligencia, cuya labor de análisis y seguimiento ha sido clave para la planificación de las acciones en terreno.

Loffredo aseguró que la presencia militar no será temporal y que las operaciones se mantendrán activas hasta restablecer la tranquilidad para los habitantes de Puerto Bolívar. “Se les acabó el tiempo a las mafias”, afirmó, al insistir en que el Estado mantendrá una presencia sostenida hasta garantizar que el control territorial regrese de forma definitiva a manos de las instituciones.