Una operación conjunta de carácter internacional ha permitido la liberación de cuatro mujeres víctimas de trata de seres humanos con fines de explotación sexual en Francia. La actuación, en la que participaron cuerpos policiales de Colombia, España y Francia, se saldó además con la detención de una ciudadana colombiana presuntamente vinculada a delitos de trata y prostitución.
La investigación se inició en Colombia, tras la denuncia de la madre de una de las víctimas, quien alertó a las autoridades sobre la posible captación de su hija mediante engaño. La joven, en situación de vulnerabilidad económica y con una hija menor a su cargo, habría sido contactada a través de redes sociales con la promesa de un empleo bien remunerado en el extranjero, concretamente en el sector agrícola en Francia.
Según las pesquisas, un conocido de la víctima facilitó el primer contacto y posteriormente otra mujer se encargó de gestionar todos los aspectos del viaje, desde la documentación hasta los traslados internos dentro del país. La joven fue desplazada desde su lugar de origen hasta Medellín y posteriormente a Bogotá, donde permaneció varios días antes de salir de Colombia junto a otras mujeres con documentación aparentemente en regla.
A su llegada a Francia, la víctima logró comunicarse inicialmente con su familia, confirmando que había llegado sin incidentes. Sin embargo, en los días posteriores, el contacto se volvió irregular y limitado. En comunicaciones esporádicas, realizadas evitando la supervisión de sus captores, la joven relató que la realidad distaba radicalmente de lo prometido.
De acuerdo con su testimonio, le fueron retirados sus documentos personales y quedó sometida a un control estricto, sin libertad de movimiento ni comunicación. Además, denunció haber sido obligada a ejercer la prostitución en condiciones coercitivas, sin descanso adecuado, con acceso restringido a alimentos y en ocasiones manteniendo relaciones sin protección. También señaló que no era la única en esa situación, sino que otras mujeres compartían las mismas condiciones de explotación.
Tras la denuncia inicial, las autoridades colombianas activaron un canal urgente de cooperación con agentes españoles, quienes recibieron información actualizada en tiempo real gracias al contacto que mantenían con la víctima a través de una aplicación de mensajería. En uno de esos mensajes, la joven informó de que estaba siendo trasladada a un nuevo domicilio en territorio francés para continuar siendo explotada.
Ante la gravedad de los hechos, se activaron los mecanismos de coordinación internacional. A través de los enlaces policiales entre España y Francia, se logró movilizar rápidamente a unidades en el país galo. Con la información de localización facilitada en tiempo real, los agentes franceses lograron ubicar un inmueble en la localidad de Bourgoin-Jallieu.
En ese domicilio fueron encontradas cuatro mujeres, incluida la víctima que había mantenido el contacto con las autoridades. En el mismo operativo se procedió a la detención de la mujer que las había acompañado desde Colombia, quien presuntamente ejercía funciones de control directo y actuaba como intermediaria en la publicación de anuncios en páginas web donde se ofertaban los servicios sexuales.
Las investigaciones apuntan a que la detenida operaba bajo las órdenes de familiares asentados en Colombia y que el grupo habría trasladado a las víctimas por varias ciudades francesas desde su llegada en febrero de 2026, antes de ser finalmente localizadas.













