El gobierno de Ecuador anunció la implementación de un toque de queda nocturno en las ciudades de Quito y Guayaquil, así como en varias provincias y localidades consideradas prioritarias, como parte de una nueva ofensiva contra el narcotráfico y la criminalidad organizada.
La decisión fue comunicada por el presidente Daniel Noboa, quien precisó que la restricción de movilidad regirá desde el domingo 3 de mayo hasta el lunes 18 del mismo mes. Durante ese período, la circulación estará prohibida entre las 23h00 y las 05h00, en un intento por fortalecer la seguridad y consolidar la presencia del Estado en territorios críticos.
La medida alcanzará a nueve de las 24 provincias del país, incluyendo Pichincha, cuya capital es Quito, y Guayas, donde se encuentra Guayaquil. También abarcará Manabí, Santa Elena, Los Ríos, El Oro, Esmeraldas, Santo Domingo de los Tsáchilas y Sucumbíos, además de los cantones La Maná, Las Naves, Echeandía y La Troncal, considerados puntos estratégicos por las autoridades.
Según el Ejecutivo, esta disposición se enmarca en la continuidad de acciones adoptadas durante el último estado de excepción, cuyos resultados han sido valorados positivamente por las fuerzas del orden. El objetivo central es proteger a la ciudadanía frente al avance de estructuras delictivas vinculadas al narcotráfico.
El toque de queda no será la única medida excepcional. El gobierno también confirmó la suspensión de ciertos derechos, como la inviolabilidad del domicilio, con el fin de facilitar operativos de control y acciones coordinadas entre policías y militares.
Según trascendió con estas disposiciones, el Ejecutivo busca intensificar la presión sobre redes criminales que operan en distintas regiones del país, en un contexto de creciente preocupación por la seguridad interna.













