Encuentre usted la diferencia

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Presidencia de Uruguay - Foto ICN Diario

Por Mariano de la Fuente.-

En otras épocas, cuando en Uruguay y más en Montevideo, había mucha prensa escrita por decirlo en forma elegante o más diarios en una expresión popular, así como en revistas había un entretenimiento que aún hoy, aunque esporádicamente puede encontrarse que era encontrar las siete diferencias entre dos figuras, que aparentaban ser iguales, pero no lo eran, precisamente por esas siete diferencias, de las que siempre había que no se encontraban con facilidad.

Hoy podemos traer nuevamente ese entretenimiento aunque el lector menos avezado encontrar la diferencia, pues es una gran diferencia en forma muy fácil y muy rápido ya que es sólo una, pero que vale más que cualquiera, sobre todo tratándose de la más alta autoridad de la República.

Lea usted lector esta carta de Manuel Oribe, fundador del Partido Nacional y Presidente de la República cuando la escribió:

“En tiempos en que la política se ha vuelto sinónimo de corrupción y amiguismo, es bueno volver a las fuentes en las que los presidentes subían y bajaban pobres del poder.

“Estimado Sr. Don Norberto Larravide: recibo su carta y su magnífico obsequio. Le devuelvo ambas cosas. La carta, porque no merezco los conceptos con que usted me favorece, y porque, creo que no conviene a usted para el porvenir dejar con su firma esa carta cortesana mal dirigida a un republicano como yo; y el regalo porque es demasiado valioso y no conviene a mi decoro aceptarlo ni a usted el hacerlo, dadas nuestras posiciones respectivas.

No debo ni quiero quedar obligado a persona alguna del modo que me obligaría la admisión del importante presente que usted tiene la amabilidad de querer hacerme en este día de mi cumpleaños.

Le saluda con afecto su amigo Presidente Manuel Oribe”.

Ahora bien, vuelva a nuestros tiempos y piense en Presidente Yamandú Orsi a pocos días de su asunción como primer mandatario, comprando una camioneta de un altísimo valor en dólares con una rebaja de muchos miles de la moneda estadounidense.

Es cierto que no había asumido la Presidencia, pero estaba a pocos días de hacerlo.

Y se dice que el trayecto desde el Palacio Legislativo al Palacio Estévez lo realizó en una auto construido por la fábrica que a su vez produjo el auto comprado con la sustancial rebaja.

Aunque la honestidad sea la misma, los mensajes son claramente diferentes.

¿No es cierto que la diferencia de proceder se aprecia a simple vista y sin esfuerzo alguno?

Otras épocas, otro proceder sin duda.

Juzgue usted cuál prefiere.