Estados Unidos anunció un refuerzo de la asistencia humanitaria y logística destinada a Bolivia, en respuesta a los problemas de abastecimiento y las dificultades que enfrenta el sistema de salud debido a los bloqueos de carreteras que afectan al país desde hace más de un mes.
La medida fue dada a conocer tras una conversación entre el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz. Según informó el portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, el diálogo sirvió para ratificar el apoyo de Washington al proceso democrático boliviano y a las acciones emprendidas por el Gobierno para encarar la recuperación del país.
Pigott señaló que ambos líderes abordaron la situación interna de Bolivia y coincidieron en la importancia de fortalecer la seguridad y la estabilidad regional. En ese contexto, Rubio expresó la preocupación de Estados Unidos por las consecuencias de los bloqueos en la población, especialmente por la falta de alimentos y medicamentos en distintas zonas del país.
De acuerdo con el portavoz, la administración estadounidense ha decidido intensificar la ayuda de emergencia y respaldar las operaciones logísticas necesarias para atender a las comunidades más afectadas por la interrupción de las rutas. Washington considera que estas medidas contribuirán a aliviar el impacto de la escasez generada por los cortes de carretera.
Asimismo, Pigott indicó que Rubio reafirmó el compromiso de la Administración del presidente Donald Trump de acompañar a Bolivia en sus esfuerzos por consolidar la estabilidad institucional, mejorar las condiciones de seguridad y promover un escenario de desarrollo para la población.
El anuncio se produce en un contexto de creciente preocupación por los efectos económicos y sociales de las protestas y bloqueos, que han complicado el transporte de bienes esenciales y han generado presión adicional sobre los servicios de salud en varias regiones del país.













