
El terremoto que sacudió varias zonas del occidente de Colombia deja hasta ahora un saldo de 289 personas fallecidas, 4.187 heridas y 143 desaparecidas, de acuerdo con el más reciente balance entregado este domingo por el presidente Abelardo De La Espriella desde el puerto de Buenaventura.
La magnitud de la emergencia también se refleja en el impacto sobre la población. El reporte oficial señala que 120.328 familias han resultado afectadas y 186.016 personas están damnificadas, mientras los organismos de socorro mantienen desplegados los operativos de búsqueda y rescate, especialmente en las zonas donde todavía existe la posibilidad de encontrar sobrevivientes.
Durante su declaración, el mandatario expresó sus condolencias a los familiares de las víctimas y subrayó que la localización de las personas desaparecidas constituye la principal prioridad de las autoridades. “La instrucción es atender esta emergencia con los desaparecidos, porque lo más importante aquí es salvar vidas”, afirmó.
El terremoto también provocó una grave afectación en la infraestructura. Hasta el momento, 26.945 viviendas quedaron destruidas y otras 127.557 presentan daños, además de 66 edificaciones que colapsaron. La emergencia ha golpeado particularmente a los departamentos de Chocó, Valle del Cauca, Risaralda, Quindío y Caldas.
El sector educativo enfrenta igualmente una situación crítica. El balance registra 2.838 centros educativos afectados, lo que representa un desafío para garantizar la continuidad de las clases. Ante este escenario, el Gobierno estudia mecanismos de enseñanza virtual mientras avanzan las labores de rehabilitación y reconstrucción de los establecimientos dañados.
“Aquí hay un drama muy grande con respecto a la posibilidad de que nuestros niños sigan estudiando, pero lo vamos a hacer de manera virtual y con la ayuda de Dios vamos a sacar ese tema adelante”, manifestó De La Espriella.
La emergencia se extiende además a la infraestructura social y sanitaria. Según las cifras oficiales, 3.771 centros comunitarios y 285 centros de salud resultaron afectados por el movimiento telúrico, lo que ha obligado a reforzar la respuesta asistencial en las zonas más golpeadas.
En materia sanitaria, el Gobierno anunció el envío de más de 260 kilos de medicamentos, insumos y dispositivos médicos, junto con el desplazamiento de profesionales de la salud desde Bogotá. Las autoridades también coordinan el traslado de pacientes que requieren atención de alta complejidad hacia hospitales de otros departamentos.
Desde Buenaventura, el presidente reiteró que la respuesta estatal continuará concentrada en salvar vidas, atender a los damnificados y recuperar progresivamente los servicios esenciales afectados por el terremoto.
“Hoy, más que nunca, estoy firme por Buenaventura y firme por la Patria”, concluyó el mandatario.












