Ese gran pensador inglés, que fue Isaiah Berlin distinguía dos conceptos de libertad, la que él llamaba positiva, y la negativa, la primera refiere a la autoconservación y la otra a hacer algo sin la interferencia de terceros que puedan modificar la misma, por eso se les conoce como la libertad se los antiguos la primera, y la libertad de los modernos la segunda.
Frente a esto se encuentran una serie de elementos, cuya importancia relativa es menor, por no decir superflua, ya que si fueran muy importantes las personas las extrañarían, esta irrelevancia se corresponde con el dicho popular que reza cambiar oro por espejitos.
La Constitución uruguaya, dice en sus primeros artículos que la soberanía existe radicalmente en la nación, pero esto que significa según la Real Academia de la Lengua Española soberanía es el poder supremo que no rinde cuentas a nadie o sea es el requisito básico para hacer necesaria la libertad.
Para clarificar, estos conceptos no son gratuitos, el Estado los cede, pero a cambio de algo, tal vez algo menor o es que no se entiende cuán importante es retirar los saleros de los grandes restaurantes de arriba de la mesa por algo de libertad.
Serafín Gómez.-










