El presidente de Uruguay defiende ante la Asamblea General el papel de Naciones Unidas y advierte de que la desigualdad extrema sigue siendo una de las grandes amenazas para la convivencia. “La política tiene sentido cuando es capaz de transformar la realidad para llevar la felicidad a su país”, afirma Yamandú Orsi.
En ese marco, dejó una de las definiciones centrales mediante la lectura de su discurso: “El desarrollo tiene sentido cuando mejora la vida de las personas. Las economías tienen sentido cuando sirven a la sociedad. La tecnología tiene sentido cuando amplía nuestras libertades y oportunidades. La política tiene sentido cuando es capaz de transformar la realidad para llevar la felicidad a su país”.
Orsi también rechazó la lógica de tomar partido en los conflictos como vía de solución. “No creemos que tomar partido en una guerra, confrontación o disputa contribuya necesariamente a resolverla. De hecho, muy a menudo solo sirve para ahondar las divisiones”, afirmó el presidente uruguayo.
Su apuesta, dijo, es “buscar caminos hacia el entendimiento, abrir espacios para el diálogo y ayudar a que los conflictos encuentren una resolución pacífica”. En ese sentido, dejó otra de las frases clave de su intervención: “Ningún conflicto se resuelve con más conflicto”. Y completó: “Ninguna sociedad se vuelve más segura cuando la desesperanza se convierte en la norma. Ningún país puede construir su bienestar en aislamiento”.

La humildad como valor
A lo largo de su alocución, el mandatario reivindicó la humildad como valor fundamental del debate internacional. “Nadie es mejor que nadie. Ningún país tiene la verdad absoluta. Ninguna nación tiene el monopolio de las soluciones“, afirmó, y recordó que “la paz no es una utopía, es un esfuerzo continuo”.
También llamó a no permanecer indiferentes ante el sufrimiento ajeno: “Cuando un pueblo es desplazado, cuando una familia pierde su hogar, cuando un niño crece bajo el sonido de los disparos, no podemos quedarnos indiferentes“. En ese contexto mencionó “el sufrimiento provocado por un bloqueo económico rígido como el que padece el pueblo cubano”.
Hacia el final, el presidente uruguayo instó a la comunidad internacional a no seguir alimentando la confrontación. “Poco se contribuye a los propósitos de la ONU usando esta tribuna para acusar o atacar. El fuego no necesita más combustible”, dijo Orsi.
“Aprovechemos mejor esta oportunidad y démosle otra oportunidad a la paz, porque las relaciones entre Estados, al igual que las relaciones entre las buenas personas, traen felicidad”. Y concluyó: “La historia que finalmente prevalezca será la historia que escribamos cada día a través de nuestra acción”.













