Haití ante el punto de quiebre: Fils-Aimé acelera las elecciones para poner fin a la violencia y la inestabilidad

El primer ministro Alix Didier Fils-Aimé sitúa la seguridad, la estabilidad y la recuperación económica como ejes de la transición y reclama mayor respaldo internacional frente a las bandas armadas y el tráfico ilícito de armas

0
1
Decenas de miles de personas han sido desplazadas en Haití debido a la violencia de pandillas. (Foto: ONU).

El primer ministro de Haití, Alix Didier Fils-Aimé, aseguró que su Gobierno está decidido a cerrar el ciclo de violencia e inestabilidad política que ha marcado al país y avanzar hacia una salida institucional basada en las urnas. El jefe del Ejecutivo defendió que el proceso electoral debe permitir a los haitianos recuperar su capacidad de decidir sobre el futuro político del país.

Fils-Aimé situó la respuesta a la crisis en tres frentes: el restablecimiento de la seguridad, la consolidación de la estabilidad y la reactivación de la economía. En materia de seguridad, destacó los esfuerzos destinados a reforzar las capacidades de las fuerzas nacionales y reclamó un mayor respaldo internacional para fortalecer el despliegue de la fuerza multinacional que apoya a Haití en su enfrentamiento con las bandas armadas.

El primer ministro también puso el foco en las redes transnacionales dedicadas al tráfico ilegal de armas y municiones. A su juicio, estos circuitos contribuyen a alimentar la violencia dentro de Haití y representan un factor de riesgo para la estabilidad de otros países de la región. En este contexto, defendió que las políticas de seguridad deben avanzar de manera paralela a las medidas destinadas a impulsar el desarrollo económico.

En el ámbito económico, Fils-Aimé planteó la necesidad de modificar la relación de Haití con la cooperación internacional y apostar por la generación de actividad productiva. Su propuesta pasa por avanzar “de la ayuda a la inversión” y “de la asistencia a la producción”, con el objetivo de atraer capital, crear empleo y ampliar las oportunidades para sectores especialmente afectados por la crisis, entre ellos los jóvenes y las mujeres.

La situación de los migrantes y de las personas desplazadas también formó parte de su diagnóstico. El primer ministro sostuvo que el fortalecimiento del control fronterizo debe compatibilizarse con la protección de los derechos y la dignidad de las personas. El deterioro de la seguridad ha provocado el desplazamiento y la salida de miles de haitianos, agravando una crisis humanitaria que trasciende las fronteras nacionales.

En paralelo, el Gobierno asegura haber puesto en marcha los primeros pasos del proceso electoral. Según Fils-Aimé, ya funcionan centros de inscripción, mientras ciudadanos, partidos políticos y candidatos avanzan en los procedimientos necesarios para participar en los comicios.

El Ejecutivo plantea que las futuras elecciones sean libres, creíbles, inclusivas e íntegras y que permitan poner término al actual periodo de transición. “Esta transición debe llegar a su fin y va a llegar a su fin a través de los comicios”, afirmó el primer ministro.