El Gobierno de Ecuador intensificará su ofensiva contra el crimen organizado con la aplicación de un nuevo toque de queda nocturno en cuatro de las principales provincias de la costa del país. La medida afectará a Guayas, Manabí, Los Ríos y El Oro y se extenderá durante dos semanas, entre las 00:00 del 17 de septiembre y las 23:59 del 30 de septiembre.
Durante ese período, la circulación estará restringida diariamente entre las 00:00 y las 05:00 horas, en una decisión que las autoridades presentan como una acción temporal y focalizada para contener la actividad de las estructuras criminales que operan en estas zonas.
El ministro del Interior, John Reimberg, advirtió que el Estado utilizará la franja de restricción para reforzar los operativos de seguridad y perseguir a las organizaciones que, según el Gobierno, buscan desafiar a las instituciones y extender el temor entre la población.
“El Estado no se va a detener. No vamos a retroceder”, afirmó Reimberg, quien además aseguró que las autoridades no permitirán que existan territorios bajo control del crimen organizado ni que los responsables de hechos delictivos queden impunes.
Uno de los elementos centrales de la disposición será la ausencia de un sistema general de salvoconductos. Las excepciones estarán limitadas a quienes desarrollen funciones consideradas esenciales, entre ellos trabajadores de la salud y de atención de emergencias, además de fiscales y abogados que cuenten con la acreditación correspondiente.
El Gobierno llamó a los habitantes de las cuatro provincias a permanecer en sus domicilios durante las horas de vigencia del toque de queda, mientras los organismos de seguridad despliegan sus operaciones. Para el Ejecutivo, el objetivo es reducir el margen de acción de las organizaciones criminales y reforzar el control estatal en territorios afectados por una creciente violencia.
La decisión se produce después de que 2025 cerrara como el año más violento registrado en Ecuador, con una tasa de 51 homicidios por cada 100.000 habitantes, según datos citados de Insight Crime. Ese nivel de violencia equivale, en promedio, a aproximadamente un asesinato por hora.
El nuevo toque de queda será además el tercero aplicado durante 2026. En mayo, el Gobierno ya había impuesto restricciones nocturnas en Guayas, Manabí, Los Ríos, El Oro, Santa Elena, Santo Domingo de los Tsáchilas, Orellana, Sucumbíos y sectores de Pichincha.
El balance oficial de aquella operación, entregado por el Bloque de Seguridad, contabilizó 5.023 personas aprehendidas, entre ellas 717 que, de acuerdo con las autoridades, mantenían presuntos vínculos con organizaciones criminales.













