Chile impulsa la renovación de la Base Escudero para reforzar su presencia estratégica en la Antártica

El canciller Francisco Pérez Mackenna y el director del Instituto Antártico Chileno, Gino Casassa, abordaron los avances del proyecto que contempla reconstruir y ampliar la principal estación científica chilena de operación permanente en el Continente Blanco, elevando su capacidad de 60 a 98 personas durante el verano.

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El Gobierno de Chile busca imprimir un nuevo impulso al proyecto de reposición de la Base Profesor Julio Escudero, una iniciativa considerada estratégica para fortalecer la actividad científica, la cooperación internacional y la presencia del país en la Antártica.

Con ese objetivo, el ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna, sostuvo una reunión con el director del Instituto Antártico Chileno (INACH), Dr. Gino Casassa Rogazinski, encuentro en el que se analizaron los avances de la iniciativa y las acciones necesarias para acelerar su ejecución.

Ubicada en la Isla Rey Jorge, la Base Escudero fue construida en 1995 y constituye la principal estación científica chilena de funcionamiento permanente durante todo el año. Sin embargo, las condiciones ambientales extremas propias de la Antártica y el desgaste acumulado durante casi tres décadas han deteriorado sus instalaciones, haciendo necesaria una intervención integral.

El proyecto diseñado por el INACH contempla la reconstrucción de la estación y una ampliación significativa de su infraestructura, hasta alcanzar aproximadamente 3.594 metros cuadrados. La nueva base incorporará estándares de sustentabilidad y sistemas de energías renovables no convencionales, junto con nuevos módulos habitacionales, cinco laboratorios, galpones destinados a servicios y vehículos y un refugio.

Uno de los principales efectos de la renovación será el incremento de la capacidad operativa de la estación. La infraestructura proyectada permitirá pasar de una capacidad máxima de 60 personas a 98 durante la temporada de verano, ampliando con ello las posibilidades de investigación científica y de desarrollo de iniciativas de cooperación internacional.

“La Antártica es una prioridad para nuestro país”, afirmó el canciller Pérez Mackenna, quien destacó que la reposición de la estación constituye una pieza fundamental para proyectar la presencia de Chile en el Continente Blanco a través del trabajo científico y de cooperación desarrollado por el INACH.

El secretario de Estado subrayó además el papel del instituto en la generación de conocimiento antártico, la investigación científica y la colaboración internacional, así como en la divulgación de esta materia entre la ciudadanía y las nuevas generaciones.

El proyecto ya cuenta con un avance decisivo en materia ambiental. En mayo de este año obtuvo la aprobación del Comité Operativo para la Evaluación de Impacto Ambiental sobre el Medio Ambiente Antártico, despejando una de las principales etapas requeridas para avanzar hacia su materialización.

La reposición de Escudero también fue incorporada a la cartera de iniciativas de la nueva versión del Plan de Zonas Extremas (PDZE) 2025-2035 de la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena. El instrumento fue aprobado tanto por el Consejo Regional como por el nivel central e incluye el financiamiento para la ejecución de las obras.

Para La Moneda, esta incorporación permite consolidar la relevancia de la Antártica dentro de una política pública de largo plazo, vinculándola directamente con las prioridades de desarrollo de Magallanes y de la Antártica Chilena.

A partir de ahora, el Ministerio de Relaciones Exteriores coordinará los esfuerzos con el Ministerio de Obras Públicas, que actúa como unidad técnica del proyecto en virtud de un convenio de colaboración, además del Ministerio de Desarrollo Social y Familia, la Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativa y el Gobierno Regional de Magallanes y de la Antártica Chilena.

La coordinación involucrará también a otras instituciones competentes, con el objetivo de acelerar las distintas etapas administrativas y técnicas pendientes y concretar una infraestructura acorde con las nuevas exigencias científicas, ambientales y operativas de la presencia chilena en la Antártica.