
En el marco del mayor juicio por presunta corrupción en la obra pública de la historia argentina, un exgerente de la firma Techint, Héctor Zabaleta, admitió, en el juicio por el caso Cuadernos de las coimas, haber entregado casi un millón de dólares al hombre de confianza de Julio De Vido, exministro de Planificación de los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner. La declaración suma un testimonio clave en la investigación que mantiene a la expresidenta en el centro de la escena judicial, por otro delito de corrupción
El origen de la causa y la red de sobornos
El expediente tuvo su inicio en 2018 a partir de los escritos de Oscar Centeno, exchofer del Ministerio de Planificación. En sus cuadernos, Centeno registró detalladamente los recorridos que realizaba para trasladar bolsos repletos de dinero en efectivo producto de sobornos que recibían de empresarios.
De acuerdo con la investigación judicial, los fondos provenían de retornos y sobornos abonados por empresarios contratistas del Estado a cambio de la adjudicación de obras públicas. Las pesquisas señalan que las sumas recaudadas se destinaron tanto al enriquecimiento ilícito de los involucrados como al financiamiento no declarado de campañas políticas.
La imputación a Cristina Fernández de Kirchner
La Justicia juzga a Cristina Fernández de Kirchner bajo la acusación de ser la jefa de esta asociación ilícita y la destinataria final de los fondos recaudados. Según la hipótesis de la fiscalía, el dinero de las coimas llegaba a los domicilios particulares de la exmandataria mediante una cadena de intermediarios y secretarios privados encargados de la recepción final.












