La respuesta internacional a la emergencia provocada por los terremotos que sacudieron la costa central de Venezuela continúa creciendo. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, informó este domingo que 24 países han enviado asistencia humanitaria para respaldar las operaciones de rescate y atención a las víctimas del desastre, considerado uno de los más graves registrados en el país en las últimas décadas.
De acuerdo con el balance oficial, hasta el momento han ingresado 521 toneladas de suministros de emergencia, acompañadas por 86 unidades caninas especializadas y más de 2.700 expertos en búsqueda y salvamento, quienes trabajan de manera coordinada con los organismos nacionales para localizar sobrevivientes y asistir a las comunidades afectadas.
El mayor despliegue de recursos se concentra en el estado La Guaira, epicentro de la tragedia y declarado zona de desastre por el Ejecutivo tras los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 ocurridos el pasado miércoles. Las autoridades actualizaron la cifra de víctimas a 1.430 personas fallecidas, 3.238 heridos y 3.142 familias que perdieron sus viviendas o resultaron gravemente afectadas.
Mientras continúan las labores de remoción de escombros con maquinaria pesada, las comunidades de Caraballeda y sectores cercanos mantienen la esperanza de encontrar más sobrevivientes. Durante las últimas horas, los equipos de rescate lograron extraer con vida a un niño de 11 años que permanecía atrapado bajo una estructura colapsada, un hecho que se convirtió en símbolo de aliento en medio de la emergencia. “En estas horas cada vida es esperanza para Venezuela”, expresó Rodríguez a través de sus redes sociales.
La crisis también ha movilizado a las agencias de las Naciones Unidas. Bajo la coordinación del representante residente, Gianluca Rampolla, fueron instalados tres hospitales de campaña en La Guaira para atender a los heridos sin necesidad de trasladarlos a Caracas, cuya red hospitalaria enfrenta una fuerte presión. Paralelamente, se avanza en la habilitación de refugios multiservicios equipados con comedores y sistemas de saneamiento para brindar alojamiento temporal a las familias damnificadas.
Como parte del apoyo humanitario, un primer cargamento de 20 toneladas de insumos de la ONU llegó al país con materiales esenciales para garantizar el acceso a agua potable. Sin embargo, los organismos internacionales advirtieron que las operaciones siguen siendo altamente complejas debido a que numerosos edificios aún no han podido ser inspeccionados, lo que mantiene la incertidumbre sobre la posible existencia de más personas atrapadas.
En el plano diplomático, la solidaridad internacional también se ha traducido en apoyo financiero y logístico. La alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, sostuvo una conversación telefónica con la mandataria encargada para expresar el respaldo del bloque europeo. La Unión Europea confirmó la activación de cinco millones de euros en ayuda de emergencia y puso en marcha el Mecanismo Europeo de Protección Civil, facilitando el despliegue de brigadas especializadas procedentes de países como España e Italia. Asimismo, el sistema satelital Copernicus permanece operativo para generar mapas actualizados de los daños y facilitar la planificación de las labores de rescate sobre el terreno.













