El gobierno de Brasil recibió este 12 de mayo con sorpresa la decisión adoptada en el seno del comité permanente de la Comisión Europea responsable de plantas, animales, alimentos y piensos, que aprobó una actualización del listado de países habilitados para exportar productos de origen animal al mercado comunitario. La modificación implica la exclusión de Brasil de dicha nómina, aunque las exportaciones actuales continúan desarrollándose con normalidad hasta la entrada en vigor de la medida, prevista para el 3 de septiembre de 2026.
La decisión se produce en un contexto de sensibilidad comercial entre ambas regiones, especialmente tras la reciente puesta en marcha, de forma provisional, del acuerdo entre el bloque sudamericano Mercosur y la Unión Europea, un pacto de amplio alcance económico que aún se encuentra bajo revisión judicial y política dentro del bloque europeo. En paralelo, sectores agrícolas y organizaciones medioambientales de Europa han expresado reservas respecto a la competencia internacional, las condiciones de producción y el impacto sobre los estándares regulatorios.
Desde Brasil, las autoridades han señalado su intención de actuar con rapidez para revertir la exclusión y recuperar el acceso pleno al mercado europeo, uno de los destinos históricos de sus exportaciones agroalimentarias. El Ejecutivo brasileño subraya que el país mantiene un sistema sanitario considerado sólido y reconocido internacionalmente, además de su posición como principal exportador mundial de proteína animal.
Como parte de su respuesta diplomática, el jefe de la delegación brasileña ante la Unión Europea ha programado una reunión con autoridades sanitarias comunitarias para el 13 de mayo, con el objetivo de solicitar explicaciones formales sobre la decisión y explorar posibles vías de revisión.













