El Govern catalán llevará a juicio a medios periodísticos que lo comparen con el nazismo

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El Gobierno de Cataluña emprenderá “acciones legales y políticas” para detener “de raíz”, lo que entienden como una alarmante proliferación y aumento de informaciones periodísticas donde se equipara la sociedad y las instituciones catalanas con movimientos totalitarios, particularmente con el nazismo, según informó el consejero de la Presidencia y portavoz del Govern, Francesc Homs, durante la rueda de prensa posterior a la reunión semanal del Ejecutivo.
El Ejecutivo toma esta decisión después de analizar el Informe sobre la difusión de contenidos donde se comparan planteamientos democráticos con movimientos totalitarios o se hace apología directa o indirecta del uso de la violencia ante estos planteamientos, elaborado por el Consejo de la Audiovisual de Cataluña (CAC). El organismo concluye que determinados contenidos emitidos por 13TV e Intereconomía TV “constituyen una infracción muy grave tipificada en el apartado 1 del artículo 57 de la Ley general de Comunicación Audiovisual (LGCA), dado que de forma manifiesta fomenten el odio , el desprecio o la discriminación por motivos de nacionalidad u opinión”.
Homs ha asegurado con contundencia que el Gobierno “no dejará pasar” esta “identificación del nazismo y otros regímenes totalitarios con el proceso democrático que se está produciendo en Cataluña” y actuará tomando medidas tanto por la vía civil como por la penal. “Pero no lo dejaremos aquí: ante estos hechos tan graves intentaremos sensibilizar a todas las instancias “, ha añadido el consejero. Así, el Ejecutivo pondrá el informe del CAC en conocimiento del Gobierno y de las instituciones europeas, así como del órgano regulador Estatal, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia.
“En una Europa democrática y con una gran sensibilidad para ser rigurosos en todo lo que significa la banalización del nazismo o cualquier idea totalitaria estas comparaciones deberían ser perseguidas”, explicó Homs.
El informe fue encargado por el Gobierno al Consejo el 17 de septiembre de este año, pocos días después de la multitudinaria manifestación de la Vía Catalana, con motivo de la Diada del Once de Septiembre. El Gobierno consideró oportuno, encargó al CAC, de acuerdo con las funciones que le son inherentes, la elaboración de un informe que permitiera combatir las mentiras y difamaciones donde particularmente se banaliza el fascismo y el totalitarismo, con el objetivo de poder actuar con serenidad, argumentos y con toda la rotundidad, según afirmó entonces el portavoz Homs.
En el documento, el CAC estudia la programación de los medios audiovisuales que emiten en abierto en Cataluña e identifica hasta un total de 43 fragmentos, emitidos por 13tv e Intereconomía TV, “que presentan analogías entre procesos democráticos y regímenes o actitudes totalitarias o que hacen apología de al violencia hacia un grupo o colectivo concreto que promueve, colabora o se identifica con posiciones favorables a una posible independencia de Cataluña “. Los contenidos emitidos por estos dos medios “van más allá de la mera exposición de una idea o de una opinión, y claramente y de forma manifiesta fomenten y justifican un discurso, que en ningún caso puede amparar el ejercicio de la libertad de expresión”, añade el informe.
El CAC acompaña el informe de contenidos con otro informe jurídico que explora el marco legislativo aplicable y que permite concluir que los fragmentos emitidos por estos dos medios de comunicación “constituyen una infracción muy grave tipificada en el apartado 1 del artículo 57 de la Ley general de Comunicación Audiovisual (LGCA), dado que de forma manifiesta fomenten el odio, el desprecio o la discriminación por motivos de nacionalidad u opinión”.
De los fragmentos analizados, según el CAC, “se observa una clara equiparación entre los que, tanto desde las instituciones, los partidos políticos o las asociaciones, promueven, colaboran o se identifican con posiciones favorables a una posible independencia de Cataluña , con regímenes totalitarios y genocidas de la historia europea más reciente. Estas afirmaciones “fomentan” en el sentido de que promueven el crecimiento de sentimientos de odio y de desprecio y, incluso, de discriminación hacia personas-públicas y privadas-, en razón de su posicionamiento eventualmente independentista”.
El CAC considera que “estamos ante un discurso claro, unívoco y reiterativo, eminentemente negativo y vejatorio, emitido con la voluntad de denigrar y despreciar un grupo o colectivo concreto que promueve, colabora o se identifica de forma pacífica y democrática con posiciones favorables a una posible independencia de Cataluña”.
Finalmente, el CAC subraya que todavía es más agravante el hecho de que estas afirmaciones las efectúan prestadores de servicios de televisión, que por lo tanto “disfrutan del extraordinario poder de penetración del medio televisivo, con capacidad de amplificar el impacto de esta clase de informaciones a un público más amplio”.