El papa León XIV concita la atención mundial desde Uruguay en su primera misa en Sudamérica

El sumo pontífice aterrizó en Paysandú para celebrar su primera misa en Sudamérica, donde destacó la figura del beato uruguayo Jacinto Vera y reflexionó sobre la unidad regional

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PAYSANDÚ — En una jornada histórica que situó a Uruguay en el centro de las miradas internacionales, el papa León XIV celebró su primera misa en suelo sudamericano. El sumo pontífice aterrizó en el Aeropuerto Internacional General de Brigada Aviador Tydeo Larre Borges, donde fue recibido oficialmente por el intendente de Paysandú, Nicolás Olivera, antes de encabezar una multitudinaria ceremonia marcada por la cercanía cultural y el simbolismo espiritual.

Durante su homilía, el Santo Padre evocó la figura del beato uruguayo Jacinto Vera y utilizó tres elementos profundamente arraigados en la identidad local —el puente, los palmares y el mate— para tejer un mensaje de unidad, fe y comunidad.

El legado del “obispo gaucho”

León XIV rindió un emotivo homenaje a monseñor Jacinto Vera, a quien describió como “generoso en la caridad y entregado totalmente a la misión apostólica”. El pontífice destacó la abnegación del beato: “Acudía a atender a los enfermos a caballo, a pesar de las grandes distancias, de los peligros del camino y de las inclemencias del clima”.

Recordó además que el “obispo gaucho” recorrió en tres oportunidades el territorio nacional llevando fe y esperanza, y rememoró su papel durante la histórica defensa de Paysandú en 1864:

“Monseñor Vera se instaló en la Isla de la Caridad, frente a la ciudad sitiada para atender a refugiados y heridos de ambos bandos. Ahí se quedó hasta la caída del sitio para acompañar a su gente, suplicando en nombre de Dios que los ejércitos de hermanos se dieran el abrazo fraternal”.

Tres símbolos uruguayos con sentido espiritual

Para profundizar en su mensaje pastoral, el papa recurrió a tres iconos de la geografía y el cotidiano uruguayo:

1. El Puente: Cimientos para el diálogo

Tomando como referencia el Puente Internacional General Artigas, que une a Uruguay con Argentina a través del Río Uruguay, el papa subrayó la importancia de acortar distancias:

“No es difícil imaginar los beneficios que genera un puente: apertura, comunicación, intercambio. Construir puentes, estrechar lazos, unir, transmitir la alegría de la fe, como lo hizo el beato Jacinto. Es necesario que el puente tenga buenos cimientos, para que no sucumba a las corrientes más enfurecidas”, afirmó.

2. Los Palmares: Arraigo y comunidad

Al referirse a las palmeras autóctonas de la región, citó el libro de los Salmos para destacar su resistencia y su fruto: “Este árbol es resistente a la fuerza de los vientos, posee raíces profundas, se eleva rectamente hacia el cielo en busca de luz y produce el dulce fruto del yatay”.

Asimismo, resaltó la naturaleza comunitaria del paisaje litoraleño: “En esta región las palmeras no crecen aisladas, sino que forman palmares. Así la Iglesia es una comunidad de hermanos que unen sus raíces y beben de un manantial común, la palabra de Dios”.

3. El Mate: Encuentro y oración

Finalmente, el sumo pontífice se refirió al mate, una costumbre cotidiana que, según destacó, ha trascendido fronteras: “Hasta Roma ha llegado el mate. Es símbolo de familiaridad, amistad y de encuentro. Nos enseña a compartir y a estar juntos”.

El Santo Padre también reflexionó sobre el valor del mate en la intimidad del hogar y el diálogo personal con Dios: “Pienso en los mates que uno toma cuando está solo y acompañan un momento de silencio, de oración. En estos espacios de soledad, cuántos de ustedes le habrán confiado a Dios sus preocupaciones, deseos y anhelos más profundos”.

La Virgen de los Treinta y Tres

Al finalizar la ceremonia, realizó un saludo y bendición especial encomendando a los fieles a la Virgen de los Treinta y Tres (Patrona del Uruguay).