El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, declaró la noche del sábado emergencia nacional por el fenómeno de El Niño e instruyó el uso extraordinario de recursos económicos y humanos para reducir los efectos de este fenómeno climático.
“Hoy he firmado un decreto de emergencia nacional por el fenómeno de El Niño. A diferencia de otros años que esperábamos a que llegara este golpe del medio ambiente, nosotros hemos asumido una decisión con la cooperación internacional y con los esfuerzos nacionales para sumar los recursos económicos y humanos”, afirmó Paz, en un mensaje dirigido a la población boliviana.
Bolivia registra 63 comunidades que ya enfrentan condiciones de sequía, mientras otras regiones se preparan ante posibles inundaciones. Además, existen 78.217 familias damnificadas por la falta de agua y 75.000 cabezas de ganado que perdieron la vida por falta de alimentos.
“Sabemos que hay familias que van a sufrir la necesidad de agua, necesidad de forraje, por ejemplo, para el ganado, o una serie de acciones para todo el sector productivo del país”, señaló.
Tras las declaratoria de emergencia nacional, las Fuerzas Armadas y la Policía tendrán un papel fundamental en la respuesta a las emergencias, junto con las gobernaciones, alcaldías municipales y otras instituciones, para garantizar una atención oportuna a las poblaciones afectadas.
El Niño es un fenómeno climático natural caracterizado por el calentamiento anormal de las aguas superficiales en el océano Pacífico tropical, lo que altera los patrones meteorológicos y provoca lluvias intensas e inundaciones en algunas regiones y sequías extremas en otras. (Sputnik)












