Guatemala exige ante la ONU reglas iguales para todos y reclama una mujer latinoamericana al frente del organismo internacional

El canciller Carlos Ramiro Martínez Alvarado advirtió que el crimen organizado transnacional amenaza la democracia y el Estado de derecho, defendió una aplicación no selectiva del derecho internacional y pidió reformar el Consejo de Seguridad para superar la representación desigual de regiones enteras.

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El ministro de Asuntos Exteriores de Guatemala, Carlos Ramiro Martínez Alvarado. (Foto: ONU)

El ministro de Relaciones Exteriores de Guatemala, Carlos Ramiro Martínez Alvarado, aprovechó su intervención ante la Asamblea General de Naciones Unidas para reclamar una mayor participación de América Latina y el Caribe en las estructuras de decisión del organismo y plantear que una mujer de la región asuma la Secretaría General.

Martínez Alvarado sostuvo que América Latina y el Caribe se encuentra preparada para asumir un papel de mayor responsabilidad dentro de la comunidad internacional y consideró que ha llegado el momento de que una mujer latinoamericana ocupe la máxima responsabilidad ejecutiva de Naciones Unidas.

El canciller guatemalteco defendió, al mismo tiempo, la vigencia del sistema multilateral y reclamó que la organización concentre sus esfuerzos en mejorar su capacidad de respuesta. “No necesitamos unas Naciones Unidas más pequeñas en propósito, sino más fuertes en resultados”, afirmó durante su discurso.

Uno de los principales ejes de su intervención fue la expansión del crimen organizado transnacional, al que situó más allá del ámbito estrictamente policial. Según Martínez Alvarado, las organizaciones criminales representan una amenaza para la democracia, el Estado de derecho y la capacidad de los ciudadanos de decidir libremente su futuro.

El ministro señaló que estas estructuras operan por encima de las fronteras y buscan aprovechar los espacios en los que las instituciones estatales pierden capacidad de acción. Ante este escenario, defendió un mayor intercambio de información entre países, una coordinación judicial más estrecha, el fortalecimiento de los controles fronterizos y mecanismos eficaces para recuperar activos vinculados a actividades ilícitas.

Guatemala cuestiona la aplicación selectiva del derecho internacional

Durante su intervención, Martínez Alvarado también puso el foco en la aplicación del derecho internacional y sostuvo que su legitimidad se debilita cuando las normas se aplican de manera diferente dependiendo de los actores involucrados.

El canciller defendió que las instituciones nacionales e internacionales deben actuar conforme a sus respectivos mandatos y rechazó que sus decisiones estén condicionadas por presiones o intereses particulares. En este contexto, reivindicó la solución pacífica de las controversias internacionales.

Como ejemplo, destacó que la Corte Internacional de Justicia haya establecido las fechas de las audiencias orales correspondientes al diferendo territorial entre Guatemala y Belice, un litigio que, según recordó, se remonta a la historia del país desde su independencia.

Reforma del Consejo de Seguridad

La representación internacional también ocupó un lugar central en el discurso del canciller guatemalteco, quien reclamó una reforma del Consejo de Seguridad para corregir lo que calificó como una “subrepresentación histórica de regiones enteras”.

Martínez Alvarado cuestionó asimismo los efectos del uso del derecho de veto cuando este impide adoptar decisiones frente a situaciones consideradas graves para la paz y la seguridad internacionales. A su juicio, los episodios de bloqueo pueden afectar la confianza en el conjunto del sistema multilateral.