
El horror de las SS oculto en Sudamérica: Aribert Heim pasó a la historia como uno de los criminales más despiadados de la Segunda Guerra Mundial. Conocido como el “Dr. Muerte” o el “Carnicero de Mauthausen”, este médico de las Schutzstaffel (SS) austriacas sembró el terror en el campo de concentración de Mauthausen-Gusen. Allí, torturó y asesinó a miles de reclusos mediante métodos espeluznantes, como la inyección directa de compuestos tóxicos en el corazón y la extracción de órganos sin anestesia. Su sádico legado incluyó también un número incontable de muertes bajo el pretexto de la “experimentación médica”.
Tras la caída del Tercer Reich y huyendo de la incansable persecución del Mossad, Heim logró desvanecerse. Ahora, la nueva novela de Raúl Vallarino, «Le llamaban Muerte», saca a la luz la verdadera vida del criminal y su huida hacia el Cono Sur, revelando que el temido médico se refugió bajo una identidad falsa en la ciudad de Paysandú, Uruguay.
Espionaje, uranio y la visita del director del FBI
La investigación de Vallarino profundiza en la conexión real de Heim con sucesos ocultos y espeluznantes de la geopolítica sudamericana. El libro detalla el ambicioso y peligroso intento nazi de fabricar agua pesada en la represa de Rincón del Bonete (Uruguay) desde 1940, un componente clave para el desarrollo de bombas nucleares. En aquellos años, la infraestructura de la represa estaba financiada por capitales alemanes; de hecho, las lámparas del faro que guiaba a los aviones llevaban grabado el escudo nazi, piezas históricas que aún se conservan.

La gravedad de esta amenaza nuclear en suelo uruguayo fue tal que provocó el viaje secreto del entonces director del FBI, John Edgar Hoover, para investigar la situación en el propio terreno.
Hay fotos de la visita de Hoover a Rincón del Bonete que se muestran en el libro de Vallarino.
Cabe destacar que, de forma independiente a la investigación literaria de Raúl Vallarino, comenzada años antes, el influyente portal de noticias argentino INFOBAE noticiaba luego, en 2019, indicios contundentes sobre el paso y la estancia de Heim por tierras uruguayas.

El dato: Heim logró burlar la justicia durante años gracias a una red de protección internacional, pero finalmente fue descubierto en Uruguay gracias a una operación conjunta de agentes de inteligencia del Vaticano y de los servicios secretos israelíes.
De Uruguay a Asturias: El complot para robar el Santo Sudario
Al verse acorralado y ubicado en Uruguay por el Mossad y el Vaticano, el “Dr. Muerte” emprendió una nueva huida que lo llevó a España. Vallarino destapa un capítulo asombroso de este periplo: su intento de esconderse en Asturias, lugar desde donde Heim planeaba el robo del Santo Sudario —el lienzo que envolvió el rostro de Jesús y que se conserva en la Catedral de Oviedo—.
Este plan respondía a la conocida obsesión del misticismo nazi por las reliquias del cristianismo (como la Lanza de Longinos), a las que atribuían poderes milagrosos y de dominación mundial.
El autor uruguayo, siguió los pasos de Heim en Asturias y revela una historia real que estaba oculta. El Santo Sudario que se resguarda en la Cámara Santa de la catedral de Oviedo, en Asturias.

Próximo lanzamiento
«Le llamaban Muerte» promete convertirse en uno de los grandes fenómenos editoriales del año, desmantelando los secretos mejor guardados de la posguerra y la Guerra Fría en América Latina. La obra estará disponible muy pronto en las principales librerías de España y América Latina.












