LIMA, PERÚ – Con el escrutinio alcanzando un avance crítico del 92,2%, el panorama electoral peruano se define bajo una tensión máxima. La lideresa de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, se consolida en el primer lugar con el 17,0% de los votos válidos, asegurando prácticamente su presencia en el balotaje de junio.
Sin embargo, la verdadera batalla se libra por el segundo cupo para la segunda vuelta. El candidato de ultraizquierda Roberto Sánchez, aliado cercano del expresidente Pedro Castillo, sostiene un ajustado 12,0%, seguido a apenas una décima de distancia por el conservador Rafael López Aliaga, quien registra un 11,9%.
Un final de fotografía
La diferencia mínima entre Sánchez y López Aliaga mantiene al país en vilo. Mientras el sector de derecha busca una contienda definitiva entre Fujimori y el actual alcalde de Lima, la izquierda radical apuesta por colocar a Sánchez en la etapa final, reviviendo la polarización que marcó la elección anterior.
Duras críticas desde el sector político
Los resultados han generado reacciones inmediatas. Juan Sheput, candidato al Senado por el partido País para Todos, no escatimó en críticas hacia Roberto Sánchez, recordando su paso como ministro durante la gestión de Pedro Castillo (actualmente bajo prisión tras su fallido golpe de Estado).
En declaraciones recogidas por el diario Perú 21, Sheput calificó la gestión de Sánchez como “calamitosa” y lo acusó de actuar como un operador de intereses particulares:
“Roberto Sánchez es un sinvergüenza que no merece la presidencia. Yo soy de los que piensan que él debería estar preso. Fue el operador político de Castillo en el Congreso y luego se comportó como un cobarde, negándolo como Pedro a Cristo. Ahora usa el sombrero engañando al pueblo peruano”, sentenció Sheput.
Próximos pasos
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Resultados al 100%: Se espera que la ONPE procese las actas restantes de las zonas rurales y del extranjero en las próximas horas.
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Segunda Vuelta: La cita definitiva en las urnas está programada para el mes de junio, donde los peruanos deberán elegir al sucesor de la actual administración en un clima de profunda fragmentación política.













