Por Phil Trafa.-
En una noche donde el fútbol y las artes escénicas se dieron la mano, el Liverpool de la Cuchilla finalmente recordó cómo se conjuga el verbo ganar. Tras cinco fechas de sequía, el equipo negriazul se impuso ante un Peñarol que tiene la cabeza más puesta en la Copa Libertadores que un estudiante en las vacaciones de julio.
A continuación, los puntos altos de una jornada que tuvo más drama que una novela de la tarde:
El marcador lo abrió el longevo Ruben Bentancourt. El delantero sigue perfeccionando su técnica de “poner cara de malo”, aunque a esta altura ya sabemos que asusta menos que un aumento de sueldo del 2%. Se la creyó, pero vive en la realidad del fútbol uruguayo, sin recordar sus tres últimos pasos olvidables en Peñarol, Nacional y Argentinos Juniors de donde regresó rápidamente para volver a jugar en el Liverpool F.C.
¿Crees que Bentancourt finalmente encontró su lugar en el mundo o mañana se levanta pensando que es el nuevo Haaland?
Matias Arezo: El alma del CDS
Mención especial para Matías Arezo. El pibe corrió, metió y dejó la vida en el césped, pero estaba más solo que el 1 de enero a las ocho de la mañana. Sin acompañamiento, Arezo fue un guerrero solitario en un desierto aurinegro.
Premios “Estrella del Sur” a la actuación
Pero lo que realmente se llevó los aplausos (o los silbidos, según el color de la camiseta) fue la performance teatral de varios jugadores de la Cuchilla.
| Protagonista | Papel Principal | Crítica de la Academia |
| Martín Campaña | El arquero “herido” | Fundamental bajo los tres palos, pero su verdadera maestría estuvo en el suelo. Su capacidad para estirar el tiempo desafió las leyes de la física y la paciencia del árbitro. |
| El Plantel | Elenco de reparto | Un despliegue de calambres sincronizados y caídas cinematográficas dignas de una obra en el Teatro Solís. |
En definitiva, Liverpool ganó bien, Campaña recordó sus épocas en Peñarol solo para demostrar que hoy el tiempo corre a su favor, y el fútbol uruguayo nos regaló una vez más esa mezcla mágica entre un golazo y un “acting” para el Oscar.












