NUEVA YORK / MADRID — En un metraje grabado por él mismo mientras caminaba por las calles de Nueva York, el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación de España, José Manuel Albares, ha vuelto a situar el foco mediático en la agenda internacional del Gobierno. Con un mensaje centrado en la defensa del derecho internacional, la exigencia del fin de las guerras en Ucrania y Oriente Medio, y los preparativos de la Cumbre Iberoamericana de Madrid, el canciller español buscó proyectar una imagen de compromiso global con los derechos humanos.
Sin embargo, la difusión del vídeo ha desencadenado una agria polémica política y social. Sectores críticos y colectivos locales han denunciado el abismal contraste entre el discurso humanitario que el Ejecutivo abandera en el extranjero y el mutismo oficial ante la grave situación que atraviesa Ceuta.
El contraste entre la diplomacia internacional y la frontera sur
Mientras el titular de Exteriores enfoca su atención en los grandes foros multinacionales, la ciudadanía ceutí denuncia sentirse desatendida por el Gobierno de Pedro Sánchez. La constante presión en la frontera con Marruecos, los episodios de violencia e incursiones en el perímetro transfronterizo y el incremento de la inseguridad en las calles de la ciudad autónoma han generado un clima de profunda preocupación entre sus habitantes.
Para los detractores de la gestión gubernamental, el vídeo de Albares evidencia un ejercicio de propaganda que ignora de manera deliberada el drama que se vive en el territorio nacional:
Omisión de la agenda nacional: La ausencia total de menciones a la seguridad de las fronteras españolas en un mensaje centrado en el “derecho internacional”.
Política hacia Marruecos: El malestar por las concesiones diplomáticas ante Rabat, que según diversos sectores han dejado desprotegidos a los ciudadanos ceutíes frente a los flujos migratorios irrestricto y la tensión diaria.
Sensación de indefensión: La exigencia de mayor presencia de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y medidas contundentes que devuelvan la tranquilidad a la población local.
La indignación social se centra en que, mientras Exteriores promociona el papel de España como garante de la paz y los derechos en el mundo, la política fronteriza en el norte de África es percibida por los vecinos de la ciudad autónoma como un fracaso rotundo que da la espalda a las necesidades urgentes de soberanía, protección y convivencia pacífica en Ceuta.
Ya en Nueva York para la semana ministerial @UN #UNGA81.
España defenderá el derecho internacional y los derechos humanos. Poner fin a la guerra en Ucrania y en Oriente Medio. La Cumbre Iberoamericana de Madrid ocupará buena parte de mi agenda. pic.twitter.com/NKMhpvIcV5
— José Manuel Albares (@jmalbares) September 21, 2026













