El Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT), por medio del Viceministerio de Infraestructura Ingeniero Pablo Camacho Salazar y la Dirección de Navegación y Seguridad Acuática – División Marítimo-Portuaria, presentó los principales avances alcanzados por Costa Rica en materia de protección marítimo-portuaria, como parte del proceso de transformación y modernización que desarrolla el país para contar con puertos más seguros, eficientes y competitivos.
La exposición fue realizada por el viceministro de Infraestructura, ingeniero Pablo Camacho Salazar, durante el Foro Internacional Marítimo-Portuario Costa Rica 2026. En su intervención destacó el fortalecimiento de la gobernanza del sector, la coordinación interinstitucional y las acciones relacionadas con la aplicación del Código Internacional para la Protección de los Buques y de las Instalaciones Portuarias, conocido como Código PBIP.
La estrategia impulsada por el MOPT parte de una visión integral en la cual la protección portuaria no depende únicamente de la actuación de una institución, sino de la coordinación entre las autoridades del Estado, las administraciones portuarias y los operadores privados. Bajo este modelo, el Ministerio ejerce el liderazgo y la coordinación de las acciones nacionales en materia de protección marítimo-portuaria.
En esta estructura participan la Presidencia de la República, la Autoridad Designada, el Ministerio de Seguridad Pública, el Servicio Nacional de Aduanas, la Dirección General de Migración y Extranjería, el Instituto Costarricense de Puertos del Pacífico (INCOP), la Junta de Administración Portuaria y de Desarrollo Económico de la Vertiente Atlántica (JAPDEVA) operadores portuarios públicos y los operadores privados.
Según los asuntos que deban atenderse, también pueden incorporarse otras instituciones especializadas, entre ellas el Instituto Costarricense de Electricidad, en temas de seguridad informática e infraestructura crítica; el Instituto Costarricense de Turismo, en materia de turismo y gestión de visitantes; el Organismo de Investigación Judicial, en investigación criminal y análisis delictivo; la Refinadora Costarricense de Petróleo, en transporte y almacenamiento de hidrocarburos, y el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados, en la gestión del recurso hídrico.
Esta articulación permite aprovechar las competencias, conocimientos y capacidades de cada institución para responder de manera conjunta ante los riesgos y necesidades relacionados con la protección de los puertos, los buques, las personas, las mercancías y la infraestructura estratégica del país.
Seis ejes de trabajo para fortalecer la aplicación del Código PBIP
Entre los principales avances presentados por el viceministro Camacho destacan seis ejes de trabajo relacionados directamente con la implementación y consolidación del Código PBIP en Costa Rica.
El primero corresponde al fortalecimiento del Comité Nacional de Protección Marítimo-Portuaria, como instancia para la coordinación de las instituciones vinculadas con la seguridad y protección del sector. Este Comité permite analizar las necesidades nacionales, articular responsabilidades y promover respuestas integrales ante los riesgos que puedan afectar las operaciones marítimas y portuarias.
El segundo avance se relaciona con el Proyecto de Ley de Protección Marítima, mediante el cual se busca fortalecer el marco jurídico nacional, definir con mayor precisión las competencias institucionales y brindar mayor respaldo a las medidas de prevención, supervisión y respuesta que requiere el país.
Como tercer eje se encuentra el proyecto de remozamiento y actualización de los accesos de Puerto Caldera. Esta iniciativa procura mejorar las condiciones para el control de personas, vehículos y mercancías, así como fortalecer la delimitación y vigilancia de las áreas portuarias. La modernización de los accesos constituye una acción esencial para reducir vulnerabilidades y asegurar que el ingreso a las zonas operativas y restringidas se realice de forma ordenada y controlada.
El cuarto eje comprende la realización de auditorías conjuntas con el Ministerio de Seguridad Pública en los puertos del Caribe y del Pacífico. Estas auditorías permiten verificar en el terreno el cumplimiento de las medidas de protección, identificar oportunidades de mejora y dar seguimiento a las acciones correctivas que deben ejecutar las instalaciones portuarias.
El quinto avance corresponde a la elaboración y actualización de las evaluaciones y los planes de protección de las instalaciones portuarias. Estos instrumentos permiten identificar amenazas, analizar vulnerabilidades y establecer procedimientos para prevenir y atender situaciones que puedan afectar la seguridad de los puertos y sus operaciones.
Finalmente, el sexto eje contempla las coordinaciones con el Instituto Costarricense de Turismo y las líneas navieras para la temporada de cruceros. Estas acciones buscan asegurar una atención ordenada y segura de las personas visitantes, fortalecer los controles de ingreso y salida y mantener una adecuada articulación entre las autoridades públicas, las terminales portuarias y las empresas navieras.
Modernización de la infraestructura portuaria
Los avances en protección se complementan con proyectos estratégicos para la modernización de la infraestructura marítimo-portuaria nacional. Entre ellos sobresale la adjudicación y modernización de Puerto Caldera, orientada a disponer de infraestructura moderna, incrementar la capacidad operativa y promover un desarrollo sostenible.
Asimismo, se trabaja en la reformulación del contrato con APM Terminals, operador de la Terminal de Contenedores de Moín, con el propósito de impulsar el comercio y contribuir al desarrollo de Costa Rica. Esta terminal representa una infraestructura esencial para la movilización de carga contenerizada y la conexión del país con los mercados internacionales.
En el Caribe también se proyecta el desarrollo de una marina y una terminal de cruceros en Puerto Limón. La iniciativa contribuirá a fortalecer la actividad turística, mejorar las condiciones para la recepción de cruceros y generar nuevas oportunidades de desarrollo económico para la provincia.
Costa Rica dispone de instalaciones portuarias en ambos litorales. En el Pacífico se encuentran Puerto Caldera, Puntarenas, Golfito y Punta Morales, mientras que en el Caribe operan las instalaciones Gastón Kogan Kogan, Hernán Garrón Salazar y la Terminal de Contenedores de Moín. Cada una cumple funciones específicas relacionadas con carga, pasajeros, cruceros, cabotaje, pesca y comercio exterior.
Embarcaderos, digitalización y gestión de calidad
La transformación marítimo-portuaria también comprende el mejoramiento de los embarcaderos en diferentes comunidades costeras. El MOPT tiene identificadas 39 ubicaciones, de las cuales siete se encuentran en ejecución, dos en licitación, 16 en preparación, 10 aún no han iniciado, tres están finalizadas y una fue descartada.
Estos proyectos contribuirán a mejorar la conectividad de las comunidades, facilitar el transporte marítimo local y brindar condiciones más seguras para las personas usuarias. La intervención de los embarcaderos representa, además, una oportunidad para fortalecer el desarrollo social y económico de las zonas costeras.
Otro componente fundamental es la implementación de la Ventanilla Única Marítima, orientada a simplificar y digitalizar los trámites relacionados con el arribo, permanencia y salida de los buques. Esta herramienta permitirá una mayor coordinación entre las instituciones, reducirá duplicidades y facilitará el intercambio oportuno de información.
De igual manera, la División Marítimo-Portuaria avanza en el fortalecimiento de su sistema de gestión de calidad, con el propósito de estandarizar procedimientos, mejorar la trazabilidad de las actuaciones y ofrecer servicios más eficientes y confiables.
Las acciones presentadas reflejan una visión de transformación que integra protección, infraestructura, tecnología, calidad y coordinación institucional. El objetivo es consolidar un sistema portuario capaz de responder a las necesidades del comercio, el turismo y las comunidades, bajo el principio de que puertos seguros significan un comercio más fuerte y mayores oportunidades de desarrollo para Costa Rica.
Una participación especial de la Fundación Philippe Cousteau a través de secretario general Rafael Lobeto Lobo y el delegado Jerónimo Arrillaga, junto a directores de esa organización, quienes participaron de encuentros y charlas en distintas áreas temáticas.
Los Delegados de la fundación y autoridades costarricenses vertieron las aguas de los océanos en Puerto Caldera, reafirmando el compromiso con la preservación del medio ambiente marino y la hermandad de los pueblos del mar.











