Un informe de inteligencia de la Policía Federal de Brasil concluyó que el periodista y bloguero maranense Luís Pablo no cometió los delitos de persecución ni de violación de sigilo funcional por los que era investigado en una causa promovida por el polémico ministro del Supremo Tribunal Federal (STF), Alexandre de Moraes.
Según detalló O Globo, las pesquisas de la corporación establecieron una clara distinción entre las acciones imputables a la fuente que filtró los datos y la labor informativa del comunicador. La Policía Federal determinó que la conducta del periodista está respaldada por el derecho constitucional a la libertad de prensa y la protección del secreto profesional.
El origen de la investigación se remonta a la publicación de diversos reportajes en los que se cuestionaba el uso de vehículos oficiales por parte de familiares de Flávio Dino, actual ministro del STF. Mientras la tesis inicial impulsada por de Moraes señalaba supuestos indicios de manejo ilícito de información reservada, el peritaje policial descartó cualquier vinculación penal directa de Luís Pablo, señalando además que no existen pruebas certeras de que el periodista haya recibido pagos ilegales para difundir las notas sobre Dino.
El desarrollo del caso, que incluyó órdenes de allanamiento e intentos de revelar la identidad de la fuente, reavivó el debate sobre los límites de las actuaciones judiciales en Brasil. Organismos y asociaciones periodísticas nacionales e internacionales expresaron su rechazo a las medidas dictadas contra el comunicador, ratificando la necesidad de garantizar la protección de las fuentes en el ejercicio del periodismo.













