El ministro de Asuntos Exteriores de Italia, Antonio Tajani, ha vuelto a referirse a la tensión diplomática con España al responsabilizar directamente al proceso de regularización migratoria impulsado por el Gobierno de Pedro Sánchez de las recientes entradas en Ceuta.
En declaraciones publicadas por el diario italiano Corriere della Sera, Tajani ha insistido en que las medidas extraordinarias de amnistía incentivan la llegada descontrolada de personas y ponen en riesgo la seguridad del continente.
Rechazo a la confrontación directa y foco en Marruecos
Tajani ha querido matizar la postura del Ejecutivo de Giorgia Meloni señalando que las inspecciones y restricciones fronterizas aplicadas en sus puertos y aeropuertos no constituyen un choque bilateral con el Ejecutivo español:
«No estamos librando ninguna batalla contra España, simplemente controlamos cuidadosamente las llegadas y ya hemos impedido el paso a personas que no tenían derecho a entrar en Italia. En lugar de preocuparse por nosotros, España debería preocuparse por Marruecos: ahí es donde se originan los problemas, no en nuestros controles, que sirven para impedir que inmigrantes ilegales y, peor aún, potenciales terroristas, lleguen a Europa».
Alertas de la inteligencia española sobre la frontera sur
En su análisis sobre la evolución del flujo migratorio, el ministro italiano ha revelado que la postura preventiva de su Gabinete se apoya en los propios informes de los servicios secretos de España. Según declaraciones difundidas por el portal informativo RTVE, Tajani ha asegurado que los servicios de inteligencia españoles han alertado sobre el riesgo de una nueva oleada de llegadas a Ceuta y, con ello, «la amenaza concreta del terrorismo islamista».
«Y si para ellos es evidente, ¿por qué deberíamos subestimarlo nosotros?», ha añadido el representante transalpino para justificar el mantenimiento de las inspecciones extraordinarias a los viajeros procedentes de territorio español.
Contexto del conflicto en el espacio Schengen
La controversia entre ambos países comenzó cuando el Gobierno italiano decidió suspender de forma temporal las garantías de libre circulación del espacio Schengen con España debido a la entrada masiva de inmigrantes irregulares en la ciudad autónoma. En respuesta, Madrid aplicó el principio de reciprocidad y estableció controles equivalentes para los viajeros procedentes de Italia.
Desde Roma señalan que estas comprobaciones afectan exclusivamente a ciudadanos de terceros países ajenos a la Unión Europea y que solo se plantearán levantar las restricciones cuando los análisis de seguridad confirmen una disminución real de los riesgos en la frontera hispano-marroquí.













