Kast propone una alianza regional contra el crimen organizado en cumbre del Mercosur: “No hay integración posible si las mafias controlan las rutas”

El Presidente de Chile instó a los países del bloque a construir una estrategia regional de seguridad para enfrentar al narcotráfico, el lavado de dinero, el tráfico de armas y la trata de personas, asegurando que ninguna nación podrá combatir estas amenazas de manera aislada.

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El Presidente de Chile, José Antonio Kast, hizo un enérgico llamado a los países del Mercosur y a los Estados Asociados a consolidar una respuesta conjunta frente al avance del crimen organizado, al que calificó como un “terremoto silencioso” que amenaza la estabilidad, la seguridad y el desarrollo de Sudamérica.

Durante su intervención en la LXVIII Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur, realizada en Paraguay, el Mandatario sostuvo que el narcotráfico, la trata de personas, el contrabando de armas, el lavado de activos y la captura de fronteras por organizaciones criminales representan hoy uno de los mayores desafíos para la integración regional.

Kast afirmó que, si bien durante décadas la agenda del bloque estuvo centrada en el comercio, la infraestructura y la apertura económica, el escenario actual exige incorporar la seguridad como una condición indispensable para el crecimiento. En ese sentido, advirtió que no será posible avanzar en proyectos de integración mientras las rutas destinadas al comercio sean aprovechadas por redes delictuales transnacionales.

Como parte de su propuesta, el Presidente planteó la creación de una arquitectura regional de seguridad que permita coordinar acciones concretas entre los países del bloque. La iniciativa contempla fortalecer la gestión integrada de fronteras, perseguir los flujos financieros ilícitos, reforzar el control del tráfico de armas y establecer mecanismos permanentes de intercambio de inteligencia entre policías y fiscalías.

Asimismo, propuso que la cooperación en materia de seguridad y migración se transforme en uno de los ejes prioritarios de las futuras cumbres del Mercosur, impulsando una agenda migratoria que combine orden, seguridad y respeto por la dignidad de las personas, junto con una ofensiva regional contra las organizaciones dedicadas al tráfico y la trata de migrantes.

El Mandatario invitó además a los países presentes a adherir al Compromiso de Santiago, iniciativa impulsada por Chile para fortalecer la coordinación regional en la lucha contra la delincuencia organizada, destacando que este esfuerzo no implica renunciar a la soberanía nacional, sino enfrentar unidos una amenaza que no reconoce fronteras.

“El crimen organizado no respeta leyes, no tiene bandera y ningún país podrá derrotarlo actuando en solitario”, sostuvo, al insistir en la necesidad de una estrategia compartida entre los gobiernos de la región.

 

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