Terremoto interno en las filas socialistas. Una nueva corriente crítica surgida en el seno del partido bajo las siglas ReActivaPSOE ha irrumpido con fuerza en el tablero político al exigir formalmente que el actual presidente del Gobierno y secretario general de la formación, Pedro Sánchez, desista de presentarse como candidato a las próximas elecciones generales.
A través de un manifiesto emitido por este sector descontento, los críticos argumentan de manera tajante que el liderazgo del jefe del Ejecutivo ha llegado a su fin. “Su ciclo político está agotado”, sentencia el documento, reflejando el malestar de un sector que aboga por una renovación profunda y urgente de las estructuras del partido.
Adelanto electoral por “higiene democrática”
Lejos de alinearse con los tiempos que maneja la dirección nacional de Ferraz —que insiste en agotar la legislatura—, ReActivaPSOE insta a la convocatoria inmediata de elecciones generales para este mismo año. Sin embargo, los portavoces de esta corriente han querido desmarcarse de las presiones de la oposición conservadora para justificar esta decisión.
“Urgimos a que se convoquen las generales este año, no como una cesión a la derecha, sino como un acto de higiene democrática”, reza textualmente el comunicado del grupo crítico.
El colectivo insiste en que el adelanto electoral es la única vía para “oxigenar” la vida pública del país y reactivar las bases de la izquierda, debilitadas por el desgaste institucional y los frentes judiciales y políticos que arrastra el Ejecutivo en los últimos meses.
Ferraz, en guardia ante la disidencia
Por el momento, la cúpula federal del PSOE mantiene oficialmente el hermetismo y defiende la estabilidad del Gobierno y el cumplimiento de los plazos constitucionales. Fuentes cercanas a la dirección insisten en que los datos de gestión avalan la continuidad del presidente, minimizando el impacto de este nuevo movimiento.
No obstante, la aparición de ReActivaPSOE rompe la férrea disciplina interna que el sanchismo había logrado consolidar en los últimos años. Con el Comité Federal en el horizonte, este desafío directo al liderazgo de Sánchez promete reabrir el debate sobre la sucesión y el rumbo ideológico de la formación en un momento de máxima vulnerabilidad parlamentaria.













