En plena crisis política, el Congreso boliviano habilita el despliegue militar para enfrentar protestas y bloqueos de carreteras

La nueva normativa autoriza la participación de las Fuerzas Armadas en situaciones extraordinarias y llega en medio de la prolongada crisis social que mantiene bloqueada la región de La Paz.

0
3

La Cámara de Diputados de Bolivia dio luz verde en la madrugada del domingo a la Ley de Regulación de los Estados de Excepción, una norma que fortalece las atribuciones del presidente Rodrigo Paz para responder a escenarios de crisis mediante la declaración de medidas extraordinarias. La iniciativa fue aprobada con el respaldo de dos tercios de los legisladores tras una extensa sesión parlamentaria que se prolongó durante cerca de 14 horas.

El proyecto, que ya había obtenido previamente el aval del Senado, fue remitido al Ejecutivo para su promulgación definitiva. Su aprobación se produce en un contexto de creciente tensión política y social, marcado por las movilizaciones y bloqueos que desde hace más de un mes afectan a la región de La Paz, donde diversos sectores exigen la renuncia del mandatario.

La legislación establece que cualquier declaración de estado de excepción deberá formalizarse mediante un decreto supremo debidamente fundamentado. Además, el documento deberá precisar el territorio afectado, el período de vigencia, las medidas extraordinarias autorizadas y las instituciones encargadas de ejecutarlas. Entre sus disposiciones, la norma fija un límite máximo de 90 días para estas medidas, cuya eventual ampliación requerirá la aprobación de la Asamblea Legislativa.

El texto legal también define los procedimientos de aplicación, los mecanismos de control institucional y las garantías destinadas a resguardar los derechos ciudadanos durante la vigencia de un estado de excepción. Asimismo, contempla la intervención de las Fuerzas Armadas en tareas vinculadas al restablecimiento del orden cuando las circunstancias así lo requieran.

Tras la aprobación de la ley, el presidente Rodrigo Paz sostuvo que, pese a las dificultades que continúan enfrentando las ciudades de La Paz y El Alto, comienzan a observarse señales de mejora gracias a los esfuerzos desplegados por el Gobierno y a los espacios de diálogo abiertos con distintos sectores. Entre los avances mencionados destacó el ingreso de más de un millón de litros de combustible y la distribución de 40.000 bombonas de gas, medidas que, según afirmó, contribuyen a reducir el impacto de la crisis sobre la población.

El jefe de Estado reconoció que la situación sigue siendo compleja y señaló que aún existen desafíos pendientes para normalizar plenamente las condiciones en la región. En ese contexto, agradeció la capacidad de resistencia mostrada por la ciudadanía durante las últimas semanas.

Horas más tarde, Paz publicó en sus redes sociales una imagen histórica de la coalición Unidad Democrática y Popular (UDP), que llegó al poder en 1982 tras el retorno de la democracia. La referencia evocó el gobierno de Hernán Siles Zuazo, una administración marcada por profundas dificultades económicas y una intensa conflictividad social, paralelismo que el mandatario sugirió como antecedente de la coyuntura que atraviesa actualmente el país.