La Causa Cuadernos de las coimas, considerada el mayor entramado de corrupción institucional de la era kirchnerista, sumó este jueves declaraciones clave que complican la situación judicial de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner. Durante las últimas dos audiencias ante el Tribunal Oral Federal N° 7, pilotos y tripulantes de la flota presidencial aportaron testimonios que desnudan la cuestionable dinámica de los vuelos oficiales durante los mandatos de Néstor y Cristina Kirchner.
Cabe recordar que, en este expediente, Cristina Kirchner está procesada y acusada como la jefa de una asociación ilícita. Hoy, la exmandataria cumple condena con prisión domiciliaria por la causa Vialidad que refiere la adjudicación ilícita de 51 obras de construcción de carreteras en el sur de Argentina a firmas del empresario Lázaro Báez durante los gobiernos de Néstor Kirchner (2003-2007), fallecido en 2010, y su hoy viuda, Cristina Fernández (2007-2015).
En este caso de los Cuadernos de las coimas, los testigos coincidieron en describir un patrón de conducta recurrente que alimenta la hipótesis de la fiscalía sobre el presunto traslado de fondos ilícitos hacia el sur del país:
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Vuelos “fantasma”: Se confirmaron viajes exprés realizados exclusivamente para transportar periódicos y “síntesis de prensa”, sin pasajeros a bordo.
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Seguridad vulnerada: El equipaje y los bolsos de mano de la comitiva presidencial no pasaban por los escáneres obligatorios, un privilegio que contrastaba con los estrictos controles aplicados a la propia tripulación.
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Aislamiento forzado: Los pilotos recibían órdenes expresas del matrimonio Kirchner de “no moverse de la cabina” durante los trayectos.
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Trato hostil: Los declarantes señalaron una nula comunicación por parte de los mandatarios, describiendo situaciones que rozaban el destrato.
“Sinceramente me dolía que no saluden”
Uno de los testimonios más contundentes fue el del piloto militar Domingo Edgardo Zelaya, quien rememoró un viaje oficial a la India que duró más de una semana. “Nunca nos saludaron. Sinceramente me dolía que no saluden”, confesó ante el tribunal, según consignó el diario La Nación.
Zelaya también puso el foco sobre la falta de controles en el cargamento:
“Vi cuando llegaba el equipaje. Y no pasaba por el escáner. ¿Cómo puede ser que nosotros los tripulantes sí pasábamos nuestro bolso por el escáner y ellos no lo pasaban? Pero bueno, las mismas personas que pasaban con los bolsos después subían al avión y se quedaban, entonces uno tenía una pequeña tranquilidad de que no era nada peligroso. Ahora, qué llevaban ahí…”
El destino final de la ruta del dinero
Estas declaraciones, impulsadas por la fiscal Fabiana León, resultan estratégicas para la acusación. El objetivo del Ministerio Público Fiscal es demostrar que la provincia de Santa Cruz era el destino final del dinero recaudado a través de la maniobra de coimas que se juzga en el proceso.












