El ministro de Educación de Argentina, Alberto Sileoni, aseguró que el Gobierno nacional trabaja para que comiencen las clases el próximo lunes 25 de febrero y que haya un acuerdo con los gremios docentes que permita fijar la paritaria nacional. El ministro dijo que este acuerdo sólo fija el piso mínimo.
El funcionario destacó en radio Vorterix, que “todo desacuerdo es doloroso” y que la discusión por la fijación del piso mínimo del salario docente “no ha sido una postura unilateral”.
De esta manera, indicó que primero se ofreció un 17 por ciento; luego se trepó a un 21 por ciento y finalmente a un 22 por ciento, que no fue aceptado por los gremios. “Les dijimos que no arranquen en el 30 (por ciento) porque es imposible, irreal”, indicó.
El ministro afirmó: “No depende un solo docente de nuestro Gobierno nacional. Ni uno sólo de los 160.000. Los que son todos nuestros son los salarios universitarios, más de 20.000 millones de pesos. No hemos tenido ni un solo paro en todos estos años”.
El funcionario dijo que “una vez más estamos discutiendo la naturaleza de esa paritaria nacional, que creo que las organizaciones gremiales no la terminan de entender. Es una paritaria orientadora, que solo fija un salario testigo, que es el salario del docente que recién empieza, jornada simple sin antigüedad, aquel que trabaja un turno de cuatro horas, que está en 2.800. Nosotros proponemos llevarlo a 3.250 y terminarlo en 3.416, que es el 22 por ciento, que es el salario que pueden afrontar las provincias”.
Sileoni precisó que sólo el 8 por ciento de los docentes cobrarían ese mínimo, que son los que recién comienzan la carrera. “Al año de antigüedad hay un incremento, tiene cargo. La paleta de funciones en el sistema educativo es múltiple. Si nosotros hubiésemos cerrado esta paritaria en el 25 por ciento, las provincias no hubieran podido afrontarlo. Esto es lo que no terminan de entender. La paritaria nacional tiene un destino que no es un destino doloroso, que es ser superada por las paritarias provinciales”, dijo.
El titular de la cartera puntualizó: “Queremos que haya clases. La contribución que estamos haciendo no es solo económica, más de 5.000 millones de pesos en salarios de la educación obligatoria, que es esta. Apostamos a que empiecen (las clases) y trabajamos para que empiecen”.
El funcionario explicó que el Estado nacional no puede fijar el techo de la paritaria, pero si puede fijar el piso. “Tenemos expectativas positivas porque muchas provincias han arreglado. El año pasado tampoco llegamos a un acuerdo y hubo clases, salvo la provincia de Buenos Aires que tuvo problemas porque tiene allí algunas dificultades financieras. Pero hubo clases. Varias provincias ya han arreglado, como Córdoba, Río Negro, Salta, en diciembre”, afirmó.
Además, aseguró que el aumento del piso de salario le cuesta al Estado “porque nosotros sostenemos a 10 provincias que no llegan al mínimo. Apoyamos a las provincias en acciones educativas”.









