El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, comprometió el apoyo de su país a Haití para recuperar el control de las comunidades sometidas a las pandillas armadas, en un mensaje de respaldo al primer ministro haitiano, Alix Didier Fils-Aimé, quien ha situado el combate contra las organizaciones criminales entre las prioridades de su Gobierno.
«Estamos del mismo lado que ustedes», afirmó Bukele en una publicación en la red social X, en la que sostuvo que El Salvador ayudará a los haitianos a recuperar su país de quienes, a su juicio, han traicionado el legado de Jean-Jacques Dessalines, líder de la Revolución haitiana y figura central de la independencia nacional, proclamada en 1804.
El mandatario salvadoreño llamó a la población a recuperar el control de sus barrios y comunidades, y apuntó no solo a los integrantes de las bandas, sino también a quienes las financian, les proporcionan armas o dificultan la recuperación de la autoridad estatal.
Las declaraciones se producen en el marco del despliegue de 2.000 soldados salvadoreños en territorio haitiano. La misión tenía inicialmente como objetivo colaborar en la búsqueda de cuatro militares de El Salvador pertenecientes a la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés), desaparecidos desde el 18 de octubre después de una emboscada atribuida a grupos armados en Croix-des-Bouquets, en las afueras de Puerto Príncipe.
Bukele también aseguró que las pandillas han perdido parte de su ventaja operativa y afirmó que efectivos salvadoreños intervinieron para repeler un ataque contra soldados chadianos de la GSF mediante el uso de helicópteros de combate.
Haití defiende el mando de sus fuerzas de seguridad
El primer ministro haitiano agradeció públicamente el respaldo de Bukele y destacó las similitudes entre la lucha contra las pandillas en Haití y la experiencia de El Salvador frente a sus propias estructuras criminales.
Fils-Aimé, sin embargo, subrayó que la conducción política y estratégica de las operaciones corresponde al Estado haitiano, en respuesta a las críticas sobre la posibilidad de que las fuerzas extranjeras estén actuando al margen de las autoridades nacionales.
Según el jefe de Gobierno, la Policía Nacional de Haití, las Fuerzas Armadas y la GSF trabajan de manera coordinada con el apoyo de países aliados, especialmente El Salvador. El objetivo declarado es desmantelar el dominio de las organizaciones criminales y restablecer la autoridad estatal.
La crisis de seguridad continúa siendo uno de los principales obstáculos para la estabilidad política y social del país caribeño. Las pandillas mantienen una fuerte presencia en Puerto Príncipe y sus alrededores, donde la violencia ha provocado miles de muertes, desplazamientos de población y una profunda pérdida de control institucional.
El deterioro de las condiciones de seguridad también ha repercutido en el calendario electoral. La primera vuelta de las elecciones presidenciales y legislativas, prevista inicialmente para el 13 de diciembre, fue aplazada hasta el 18 de julio de 2027.












