Edgardo Tambasco – Especial para ICN Diario.-
Más allá de lo que implica la visita de un Papa a nuestro país, como Jefe de Estado, como Vicario de Cristo y Sucesor de Pedro, quiero resaltar lo que ha significado para mí.
A dos años de haber recuperado la democracia, se empezó a gestar la venida del Papa Juan Pablo II a Uruguay. Siendo joven, habiéndome reencontrado hacía poco con la fe, tuve la oportunidad, junto a una gran cantidad de jóvenes de nuestra Parroquia de Belén – gracias a la acción del Padre Julio César Elizaga- de asistir como voluntario a la Misa que celebró en Tres Cruces.
Además, tuve la gracia de estar muy cerca de Él, que casi lo podía tocar, cuando ingresó a la Catedral y bendecía a las personas en sillas de ruedas que se encontraban a la entrada. La sensación que tuve es indescriptible, su imponente figura parecía flotar en la multitud y quien iba decir que estuve cerca de un Santo.
Hoy 38 años después, con el pelo blanqueando, casado, con 4 hijos y tres nietos y ordenado de diácono permanente hace 15 años, el Señor me regala una segunda oportunidad; de poder rezar Vísperas en nuestra hermosa Catedral con el Santo Padre León XIV, nuestro Obispo Daniel y hermanos en la fe y con uno de mis hijos que está en el Seminario.
También compartiré la Vigilia de Oración en el estadio Centenario y la Misa en Florida. Nos encontraremos como Iglesia, junto a la Virgen de los Treinta y Tres y compartiremos junto al Sucesor de Pedro la alegría del evangelio.
Con mucho entusiasmo, mucha fe y alegría estamos esperando al Papa León XIV. Como quien prepara su casa para recibir a un amigo, así lo estamos esperando. Cientos de personas trabajando, dando o mejor de sí, para recibir en nuestro hogar al Papa quien viene a compartir a un Cristo vivo y que se hace presente en medio de su pueblo.
Siguiendo el ejemplo de Jesús recorrerá varios países hermanos, llevando paz y esperanza. También las comunidades han estado preparando sus corazones con retiros, Misas, oraciones, etc.
Pidamos que Cristo nos encuentre con un corazón abierto al mensaje del Evangelio y que salgamos de nosotros mismos para ir al encuentro del necesitado.
Que no temamos seguir a Cristo, ya que sólo Él es el Camino, la Verdad y la Vida. Bienvenido Papa León XIV a nuestro Uruguay!!!









