El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes un acuerdo energético con Venezuela que podría transformar el equilibrio petrolero internacional y reforzar de manera significativa la posición estratégica de Washington en el mercado mundial de hidrocarburos.
El mandatario republicano calificó la operación como un acuerdo “histórico” y aseguró que Estados Unidos alcanzará un control mayoritario sobre más de 65.000 millones de barriles de reservas probadas de petróleo ubicadas en territorio venezolano.
A través de su plataforma Truth Social, Trump sostuvo que se trata del mayor acuerdo petrolero jamás alcanzado a nivel mundial y afirmó que la transacción permitirá más que duplicar las reservas petroleras estadounidenses.
Según el presidente norteamericano, la incorporación de estos recursos fortalecerá considerablemente el abastecimiento energético de Estados Unidos y podría tener consecuencias directas para los consumidores, al contribuir a una reducción sostenida de los precios de los combustibles en el largo plazo.
El anuncio representa un nuevo capítulo en la relación entre Washington y Caracas, marcada durante años por tensiones diplomáticas, sanciones económicas y disputas políticas. El acuerdo se produce siete meses después de la caída de Nicolás Maduro durante un operativo militar estadounidense, un acontecimiento que modificó radicalmente el escenario político venezolano y abrió una nueva etapa en las relaciones bilaterales.
La presidenta venezolana, Delcy Rodríguez, confirmó posteriormente la existencia del acuerdo y entregó nuevos detalles sobre el alcance económico y energético de la iniciativa.
Rodríguez señaló que el pacto contempla el desarrollo de 17 campos considerados estratégicos, que concentran un potencial probado de 65.000 millones de barriles de petróleo. El proyecto incluiría inversiones superiores a los 100.000 millones de dólares y generaría, según las estimaciones anunciadas por Caracas, más de 209.000 millones de dólares en tributos para el Estado venezolano.
La mandataria destacó que la operación podría convertirse en uno de los principales motores para la recuperación económica del país y aseguró que tendrá un impacto relevante en lo que definió como el renacimiento de Venezuela.
Asimismo, Rodríguez agradeció públicamente a Donald Trump, al secretario de Estado Marco Rubio y al Gobierno estadounidense por la disposición mostrada para concretar el entendimiento.
El acuerdo abre así una nueva etapa en la explotación de las gigantescas reservas venezolanas y podría redefinir no solo la relación política y económica entre Caracas y Washington, sino también el mapa energético global, en un momento en que el control de los recursos petroleros vuelve a ocupar un lugar central en la disputa por la influencia internacional.













