Chile cerrará su embajada en Irán por razones de seguridad y reorganización de recursos

La representación diplomática en Teherán dejará de operar el 31 de agosto, mientras que los servicios consulares serán trasladados al Consulado de Chile en Ankara. La Cancillería aclaró que la medida no supone una ruptura de las relaciones diplomáticas entre Santiago y Teherán.

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El ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Francisco Pérez Mackenna.

El Gobierno de Chile anunció el término de las funciones y actividades de su Embajada en la República Islámica de Irán, decisión que se hará efectiva a partir del próximo 31 de agosto y que responde tanto a un proceso de reorganización operativa de la Cancillería como a factores preventivos vinculados con las condiciones de seguridad en Medio Oriente.

Según informó el Ministerio de Relaciones Exteriores, la medida busca optimizar la utilización de los recursos destinados a las representaciones diplomáticas de Chile en el exterior y adecuarlos a las prioridades de la política exterior del Gobierno. A ello se suma la necesidad de reforzar las medidas de protección y resguardo del personal que actualmente desarrolla funciones en Teherán.

Con el cierre de la misión diplomática, los trámites y servicios consulares que correspondían a la embajada en Irán serán derivados al Consulado de Chile en Ankara, Türkiye, que asumirá estas labores a partir de la fecha en que se concrete el término de las operaciones en Teherán.

La Cancillería enfatizó que el cierre de la embajada constituye una decisión de carácter operativo y preventivo y no implica el término de las relaciones diplomáticas entre Chile e Irán. Ambos países mantendrán formalmente sus vínculos diplomáticos, pese a la clausura de la representación chilena en Teherán.

La decisión se produce en un contexto de persistentes tensiones y riesgos de seguridad en Medio Oriente, escenario que ha llevado a distintos gobiernos a revisar la presencia y funcionamiento de sus misiones diplomáticas en la región.