Contradicciones en la estrategia del Gobierno de Pedro Sánchez ante la crisis migratoria en Ceuta: dan dos versiones distintas (Videos)

Mientras el Ministro de Exteriores de España insiste en que nadie que cruce la frontera alcanzará suelo peninsular, el diputado Patxi López asegura lo contrario

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José Manuel Albares, ministro de de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación y el diputado del PSOE, Patxi López

La gestión de la crisis migratoria en Ceuta ha dejado al descubierto aparentes discrepancias en la narrativa del Ejecutivo de Pedro Sánchez. Por un lado, la postura oficial en materia exterior recalca el cierre de fronteras y el retorno inmediato, mientras que, por otro, portavoces parlamentarios defienden un enfoque centrado en la protección de vulnerables e impulsan el traslado de menores hacia la península.

Las declaraciones vertidas desde el propio seno socialista reflejan esta dualidad. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, sostuvo con contundencia la línea de contención fronteriza en sus comparecencias, afirmando que «ninguna persona que entre irregularmente en Ceuta o en Melilla va a poder quedarse ni alcanzar la península ni el continente europeo». Albares remarcó que «España y Marruecos trabajamos conjuntamente para ello» y advirtió de que «todo lo demás son informaciones falsas que conducen a una aventura abocada al fracaso».


Sin embargo, el portavoz del grupo socialista en el Congreso, Patxi López, adoptó una postura distinta al responder a la oposición. López cuestionó las propuestas de Alberto Núñez Feijóo manifestando que «lo ocurrido en Ceuta no es solo una cuestión de competencias: es una cuestión de humanidad». El diputado socialista aseveró que el líder del PP «propone devolver a todos, menores o no, aunque sea ilegal e inhumano», asegurando que «el Gobierno actuará con responsabilidad y estudiando cada caso. Hablamos de niños y niñas y sus derechos se protegen».


Esta disparidad de mensajes genera incertidumbre en la opinión pública y entre diversos analistas políticos. Mientras el Ministro de Exteriores insiste en que nadie que cruce la frontera alcanzará suelo peninsular, el Ejecutivo ha elevado a 1.342 la cifra de menores migrantes registrados en la ciudad autónoma que prevé reubicar en distintas comunidades autónomas durante las próximas semanas.

La discrepancia entre la promesa de contención frontera-continente y los planes de reparto interterritorial evidencia los retos de comunicación que enfrenta el Gobierno para coordinar su discurso diplomático con las medidas de asistencia en territorio nacional.