La OEA pone el foco en Haití: recuperar territorios y garantizar elecciones, las prioridades inmediatas

La organización interamericana pidió a la comunidad internacional pasar de los compromisos a resultados concretos, mientras avanza la preparación de las elecciones previstas para el 13 de diciembre. La misión también anunció nuevos acuerdos para fortalecer la identificación civil, la atención sanitaria y la inversión en el país.

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Las pandillas controlan la mayor parte de la capital haitiana, Puerto Príncipe.( Foto: ONU ).

La Organización de los Estados Americanos (OEA) concluyó su visita de alto nivel a Haití con un llamado urgente a acelerar las acciones destinadas a enfrentar la crisis de seguridad y garantizar las condiciones necesarias para la celebración de elecciones creíbles. Tras reunirse con autoridades, instituciones electorales y responsables de seguridad, la delegación sostuvo que ambos desafíos están estrechamente vinculados y deben ser abordados de manera simultánea.

El secretario general de la OEA, Albert Ramdin afirmó que la misión permitió obtener una visión más precisa de las prioridades del país y de las áreas que requieren una respuesta internacional más rápida y coordinada. A su juicio, Haití atraviesa una etapa crítica en la que el fortalecimiento de la seguridad y la recuperación de un gobierno constitucional elegido democráticamente constituyen las principales prioridades.

Durante el encuentro con el primer ministro Alix Didier Fils-Aimé, la delegación analizó los avances registrados y los obstáculos que aún persisten. La OEA instó a los actores políticos e institucionales haitianos a mantener una posición coordinada y concentrar sus esfuerzos en la reconstrucción de las instituciones democráticas mediante un proceso electoral transparente y legítimo.

Presión para reforzar la seguridad

En materia de seguridad, la delegación expresó su respaldo a la renovación del mandato de la Fuerza de Supresión de Pandillas, conocida como GSF, en el marco de Naciones Unidas. Sin embargo, advirtió que mantener el mandato no será suficiente si los países que asumieron compromisos de personal, equipamiento y financiamiento no aceleran su cumplimiento.

La OEA considera prioritario que la fuerza consiga resultados visibles sobre el terreno, entre ellos reducir el dominio territorial de las organizaciones armadas y recuperar corredores estratégicos para la movilidad de la población. Entre los objetivos señalados figuran garantizar el acceso a la principal vía hacia el aeropuerto internacional, mantener operativos el aeropuerto y el puerto y recuperar una ruta segura hacia el sur del territorio.

La organización también destacó la necesidad de dotar a la fuerza internacional de los recursos humanos, financieros, logísticos y operativos indispensables para cumplir su misión.

La dimensión sanitaria también ocupa un lugar central en la estrategia de seguridad. La Organización Panamericana de la Salud ha mantenido su apoyo frente a brotes de cólera, desplazamientos de población y atención de personas heridas, además de desarrollar acciones de protección dirigidas especialmente a mujeres y niños.

Como parte de los acuerdos alcanzados durante la visita, la OEA trabajará junto con la OPS y otros socios en la creación de centros de atención de traumatismos destinados a atender a miembros de la Policía Nacional de Haití que resulten heridos en el cumplimiento de sus funciones.

Elecciones bajo presión

El otro gran desafío identificado por la misión es el proceso electoral. La OEA reconoció los esfuerzos del Consejo Electoral Provisional, la Oficina Nacional de Identificación y el Gobierno haitiano para preparar los comicios previstos para el 13 de diciembre, pero reclamó una aceleración de las tareas pendientes.

La organización considera especialmente urgente ampliar el registro y la identificación de ciudadanos, así como intensificar las campañas de información, divulgación y movilización electoral para favorecer la participación de la población.

La legitimidad de los comicios dependerá también de la confianza en las reglas de candidatura y en su aplicación. En ese sentido, la OEA señaló que cualquier cuestionamiento relacionado con la elegibilidad de los aspirantes o eventuales vínculos con actividades ilícitas deberá ser examinado de manera transparente y conforme a la legislación haitiana y a los estándares internacionales.

La organización adelantó que mantendrá un seguimiento permanente de las condiciones de seguridad y de los preparativos electorales, bajo la premisa de que ambas variables son inseparables para garantizar unos comicios confiables.

Nuevos acuerdos y apoyo internacional

La misión dejó además algunos resultados concretos. Haití formalizó su incorporación a CAF – Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe mediante una operación facilitada por la OEA, lo que permitirá ampliar sus posibilidades de acceso a financiamiento, cooperación técnica y herramientas destinadas al desarrollo.

Asimismo, la OEA y Japón suscribieron un acuerdo por 3 millones de dólares para fortalecer los sistemas de identificación civil. El convenio contempla la adquisición de 350.000 tarjetas de identificación biométrica, la expansión de servicios móviles de registro y una mayor coordinación entre la Oficina Nacional de Identificación y el Consejo Electoral Provisional.

En paralelo, la organización suscribió un nuevo acuerdo con la ONG brasileña Viva Rio para continuar iniciativas destinadas a fortalecer la cohesión social y ampliar las oportunidades para jóvenes y mujeres afectados por la violencia, con apoyo de Canadá.

La OEA también anunció que próximamente, junto con organizaciones del sector privado, entre ellas el Consejo Empresarial de América Latina, promoverá una delegación de empresarios para explorar oportunidades de inversión capaces de generar empleo, ingresos y alternativas de futuro para los jóvenes haitianos en situación de vulnerabilidad.

La OEA prepara nuevas acciones

El secretario general presentará el próximo 26 de agosto ante el Consejo Permanente de la OEA un informe con las conclusiones de la misión y las áreas en las que considera necesario reforzar la respuesta internacional. Posteriormente, el 4 de septiembre, convocará una nueva reunión del Grupo de Amigos de Haití para continuar movilizando respaldo político, técnico y financiero.

La organización interamericana sostuvo que la visita no representa el cierre de una etapa, sino el inicio de una fase que debe estar marcada por una ejecución más rápida de los compromisos asumidos.

Con Haití ante un escenario considerado decisivo, la OEA insistió en que la responsabilidad principal sobre el futuro del país corresponde a su población, pero advirtió que la comunidad internacional también debe asumir su parte. El objetivo, según la organización, es transformar la cooperación internacional en resultados concretos que permitan mejorar la seguridad, avanzar hacia las elecciones y generar condiciones más estables para la población haitiana.