¿Padece Pedro Sánchez el “Síndrome de Hubris”? Analistas debaten sobre el estilo de liderazgo del presidente

Analistas alertan de un «ego desmedido» y una alarmante desconexión con la realidad tras el caos fronterizo provocado por su gestión unilateral

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Pedro Sánchez - Foto PSOE

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha vuelto al centro del debate político y sociológico. Diversos analistas y críticos de su gestión señalan una preocupante y progresiva desconexión con la realidad por parte del jefe del Ejecutivo. Según los expertos, el comportamiento del mandatario —caracterizado por lo que describen como un ego desmedido y la convicción absoluta de que solo su visión es la correcta— presenta rasgos compatibles con el denominado *Síndrome de Hubris*, una alteración de la personalidad vinculada directamente al ejercicio del poder.

Los críticos argumentan que esta condición se refleja en decisiones de gran calado internacional y migratorio. Como ejemplo, señalan los episodios de tensión y caos vividos en *Ceuta y Melilla*, los cuales, según los analistas, fueron el resultado de un proceder unilateral que ignoró las normativas de la Unión Europea y las advertencias de los especialistas, evidenciando una falta de permeabilidad a la autocrítica.

La patología del poder: ¿Qué es el Síndrome de Hubris?

El concepto de hubris (o hibris) no es nuevo, pero su aplicación a la política contemporánea ha ganado tracción. Originario de la mitología griega, el término aludía a la desmesura, la arrogancia y el orgullo descontrolado con el que los mortales desafiaban a los dioses, una osadía que invariablemente desataba la némesis o el castigo divino.

En la era moderna, esta conducta fue sistematizada en el ámbito de la psiquiatría y la sociología por el médico y político británico David Owen. El síndrome se define como una “alteración de la personalidad adquirida”, provocada por la permanencia prolongada en puestos de alta responsabilidad y mando. Quienes lo padecen desarrollan una confianza extrema en sus propias capacidades, desprecian los consejos externos y caen en la creencia mesiánica de que son los únicos capaces de resolver los problemas de su organización o nación.

Síntomas y manifestaciones bajo la lupa

Aunque el Síndrome de Hubris no está catalogado como un trastorno mental oficial en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5), la comunidad médica y sociológica reconoce un patrón claro. Los expertos han identificado *catorce manifestaciones clínicas* específicas; para determinar la presencia del síndrome, un individuo debe mostrar de forma sostenida al menos tres de ellas.

Entre los rasgos que los analistas asocian con la actual etapa de Pedro Sánchez en La Moncloa destacan:

* *Sentimiento de grandiosidad:* Una preocupación obsesiva por la escenificación y la imagen pública, priorizando el impacto estético y mediático de las acciones de gobierno.
* *Uso del lenguaje regio o mayestático:* Tendencia a hablar de sí mismo en tercera persona o a emplear el “nosotros” de manera personalizada para diluir la individualidad en la institución.
* *Desprecio por la crítica:* Rechazo absoluto a los cuestionamientos de la oposición, la prensa o los dictámenes de comités de expertos independientes.
* *Comportamientos temerarios:* Decisiones impulsivas que conllevan altos riesgos políticos o diplomáticos, acompañadas de una pérdida progresiva del sentido práctico de la realidad.
* *Visión mesiánica:* La firme convicción de estar destinado a cumplir una misión histórica o salvar a la nación, justificando cualquier viraje político en pos de ese fin superior.

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