Otra herencia maldita que dejó Cristina Kirchner a la Argentina: La Cámara de Apelaciones del Distrito de Columbia, en Washington, rechazó el último recurso presentado por el Estado argentino y dejó firme un fallo adverso que obliga al país a pagar más de USD 390,9 millones. La multimillonaria condena responde a las irregularidades cometidas durante el proceso de estatización de Aerolíneas Argentina en 2008, bajo la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner.
Con esta decisión definitiva, el tribunal norteamericano le dio la razón al fondo de inversión extranjero *Titan Consortium*, el cual posee los derechos de litigio del grupo español Marsans, antiguo dueño de la aerolínea de bandera.
Un golpe millonario a las arcas del Estado
El fallo ratificado se posiciona de inmediato entre las condenas internacionales más costosas y complejas que la República Argentina debe enfrentar fuera de sus fronteras.
La defensa argentina intentó anular el fallo de primera instancia argumentando diversos vicios procesales, pero el tribunal de apelaciones estadounidense desestimó los reclamos de forma categórica. La resolución judicial confirma que la expropiación llevada a cabo hace casi dos décadas no cumplió con las garantías legales ni los tratados bilaterales de inversión correspondientes, transformando lo que en su momento se promocionó como una “recuperación soberana” en una millonaria deuda a largo plazo para los contribuyentes.
La investigación periodística de Raúl Vallarino que reveló la trama y anticipó el desenlace
Este millonario revés judicial no toma por sorpresa a quienes siguieron de cerca la trama desde sus inicios. El periodista y escritor Raúl Vallarino ya había desarmado el trasfondo de esta operación en su libro de investigación:
“El caso Aerolíneas Argentinas, la verdad oculta de un engaño”
Publicada tanto en España como en Argentina, la obra expuso con precisión quirúrgica la trama político-económica del kirchnerismo que terminó despojando al Grupo Marsans de la compañía aérea mediante una maniobra que el autor calificó de espantosa y carente de sustento legal transparente.
El intento de censura en la Aduana argentina
La investigación de Vallarino caló hondo en los despachos oficiales de la entonces presidenta Cristina Kirchner. Como represalia y en un intento por frenar el impacto de las revelaciones, *el gobierno de CFK retuvo el cargamento de libros provenientes de España en la aduana argentina durante varios meses*.
A pesar del bloqueo oficial para evitar que los ciudadanos descubrieran la trama detrás de la expropiación, el tiempo y los tribunales internacionales terminaron dándole la razón a la investigación periodística, confirmando el costoso engaño que hoy le toca pagar al país.
Así opinaba la prensa española sobre el libro de Vallarino














