Argentina y cuando el amor es más fuerte: Vuelve a sus funciones la “Jueza de los besos” (Porque la perpetua no separa lo que el corazón une)

La defensa "literaria": Cuando el escándalo explotó, la jueza limpió su honor con una excusa brillante: No lo estaba besando, estaba haciendo "trabajo de campo" porque quiere escribir un libro sobre él. ¡Una profesional de la literatura, incomprendida por la sociedad!

0
1
La jueza de los besos al preso, vuelve - Interpretación gráfica de Luis Rondán

Por Paco Tilla.-

Solo en Argentina: el Tribunal de Enjuiciamiento propone, la burocracia dispone, y Cupido mete la cuchara en el Poder Judicial.

En un giro de los acontecimientos que deja a los guionistas de Nueve Reinas como unos bebés de pecho, el Superior Tribunal de Justicia de Chubut decidió que la jueza penal Mariel Suárez debe recuperar su despacho. Sí, la misma magistrada que fue filmada en 2021 a los mimos, mates y besos en el piso de una celda con Cristian “Mai” Bustos, un delincuente al que un día antes habían condenado a cadena perpetua.

¿El argumento oficial? Que la destitución dictada en 2023 tuvo “prejuicios” y “circunstancias externas”. Claro que sí, rey. Qué prejuiciosos somos todos al pensar que besar al reo rompe un poquito el protocolo de imparcialidad, ¿no?

Cronología de un romance “de película” (literalmente)

Para entender este monumento al absurdo, repasemos los hechos de este tierno cuento de hadas carcelario:

  • 28 de diciembre de 2021: El tribunal condena a “Mai” Bustos a prisión perpetua por el asesinato del policía Leandro Roberts en 2009. La jueza Suárez, en un claro acto de intuición femenina (o jurídica), vota en disidencia y se opone a la pena máxima.

  • 29 de diciembre de 2021 (Menos de 24 horas después): Suárez va al Instituto Penitenciario de Trelew. Las cámaras de seguridad registran lo que parecía una audiencia, pero terminó pareciendo San Valentín. Hubo abrazos, selfies, caricias en el piso y besos en la boca.

  • La defensa “literaria”: Cuando el escándalo explotó, la jueza limpió su honor con una excusa brillante: No lo estaba besando, estaba haciendo “trabajo de campo” porque quiere escribir un libro sobre él. ¡Una profesional de la literatura, incomprendida por la sociedad!

    Del banquillo de los acusados al hit musical

    Con esta restitución, la realidad argentina vuelve a superar a la ficción. El veredicto del Superior Tribunal de Justicia de Chubut deja un mensaje inspirador para todas las parejas separadas por el Código Penal: el amor todo lo puede, y la nulidad de una sentencia, también.

    Hoy, en los pasillos de los tribunales de Chubut, ya no se escuchan los códigos procesales. De fondo, suena una vieja y conocida canción que la jueza Suárez bien podría cantarle a su musa inspiradora a través de la reja:

    “Ámame, como yo te estoy amando… Quiéreme, siempre te estaré esperando… Fúndete en mis brazos tan ardientes…”

    Eso sí, la próxima sesión de “escritura del libro”, por favor, que sea en los horarios de visita reglamentarios y lleven bizcochitos, que el mate solo queda un poco seco. ¡Que viva el amor (y la estabilidad laboral)!