Crisis en Tribunal Supremo de Brasil perjudicaría campaña electoral del presidente Lula da Silva, según análisis de experto

El escándalo golpeó de lleno a Moraes: el polémico banquero compró a la esposa del juez (Viviane Barci de Moraes)  con contratos millonarios con su bufete de abogados, le llegó a pagar un avión privado y pidió consejo al propio juez sobre cómo salvarse cuándo estaba siendo acorralado por la policía

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Lula y el juez Alexandre de Moraes - © Joédson Alves/ Agência Brasil

RÍO DE JANEIRO (BRASIL).- El Tribunal Supremo Federal de Brasil vive una crisis sin precedentes, y los actuales cuestionamientos al juez Alexander de Moraes, quien llevó a prisión al expresidente Jair Bolsonaro (2019-2023),perjudicarían la campaña para la reelección de Luiz Inacio Lula da Silva, aseguró a la Agencia Sputnik el catedrático Claudio Gonçales Couto, doctor en Ciencia Política.

“Si Moraes se convirtió en esa némesis del bolsonarismo es de esperar que, por contraposición, se asocie a todo lo que se vea antagónico al Gobierno Bolsonaro, como el Gobierno Lula (…) Todo esto acaba afectando a la campaña electoral, la caída en intención de voto a Lula tiene que ver en cómo se ha ido filtrando todo a cuenta gotas”, explicó Couto, profesor de la Fundación Getúlio Vargas de São Paulo.

La crisis en la corte de 11 jueces es compleja, pero a grandes rasgos se compone de dos facciones internas: por un lado, de Moraes, convertido en una suerte de enemigo número uno de la extrema derecha, y por otro lado el juez André Mendonça, nombrado para el cargo por el propio Bolsonaro cuando era presidente.

El detonante de esta bomba es Daniel Vorcaro, dueño del Banco Master y artífice de un fraude millonario, que durante años tejió contactos con todas las altas esferas del poder de Brasilia, incluidos magistrados del Supremo,para salvar sus negocios fraudulentos.

El escándalo golpeó de lleno a Moraes: el polémico banquero compró a la esposa del juez (Viviane Barci de Moraes)  con contratos millonarios con su bufete de abogados, le llegó a pagar un avión privado y pidió consejo al propio juez sobre cómo salvarse cuándo estaba siendo acorralado por la policía.

Parte de esos detalles se han ido conociendo porque quien levantó el secreto de sumario del caso fue Mendonça, lo que ha desatado una guerra entre los dos jueces que está siendo acompañada a pie de calle.

Durante la última legislatura los afines a Lula se identificaron con Moraes por su mano dura en defensa de la democracia frente al intento golpista de Bolsonaro, mientras que el bolsonarismo ahora aplaude de Mendonça se haya atrevido a tirar de la manta.

No obstante, Couto recuerda que Moraes fue nombrado por el expresidente Michel Temer (2016-2019), de perfil conservador.

Las últimas encuestas apuntan a un empate técnico entre Lula y el senador derechista Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente encarcelado por Moraes, y quien sí tuvo vínculos directos con la trama de Vorcaro, a quien le pidió millones de dólares para financiar una película sobre su padre y es investigado en el caso bajo custodia de Mendonça.

En medio de esta disputa entre jueces (que incluso se acabó extrapolando a la Policía Federal, pues Mendonça intentó apartar a su director general) el magistrado que preside el Supremo, Edson Fachin, tomó cartas y asumió sus principales casos: el de las “fake news”, de dónde Moraes sacó buena parte del material para condenar a los bolsonaristas, y el de Vorcaro, que supuestamente Mendonça usó para blindar a Flávio Bolsonaro.

Por lo pronto, este martes el Supremo celebrará una sesión para decidir qué hacer con Moraes, aunque Couto no ve una solución “digna” a corto plazo.

“Habrá un impasse, un intento de alguna acomodación interna dentro del Supremo. Todo apunta a esa dirección, para llegar al menos hasta el año que viene. No creo que se aparte a Moraes, porque entonces también habría que apartar a (José Antonio Dias) Toffoli (otro juez que también se vio inmerso en el escándalo de Vorcaro meses atrás)”, explicó.

Consideró además como lo más probable una intervención del Senado, que tiene potestad para sacar adelante un “impeachment” de cualquiera de los jueces del Supremo.