(Sputnik).- La Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (UEFA) criticó la decisión de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) de suspender la descalificación automática del delantero de la selección de EEUU Folarin Balogun en la Copa del Mundo y la consideró inaudita.
Según medios estadounidenses, el presidente de EEUU, Donald Trump, llamó horas después del partido del miércoles ante Bosnia al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para pedirle que revisara la sanción del delantero. La posterior decisión del comité disciplinario desató una polémica sobre una posible injerencia política en el proceso.
“La decisión de ayer de suspender durante un periodo de prueba de un año la aplicación de la suspensión automática de un partido tras la tarjeta roja mostrada al jugador Folarin Balogun cruzó una línea roja”, indicó la organización en su sitio web.
Según la UEFA la “suspensión mínima automática de un partido tras una tarjeta roja no es una opción discrecional y no requiere que se aplique la decisión de un organismo competente”.
“Es un principio incorporado en el reglamento, que no puede estar sujeto a excepciones, y mucho menos en medio de un torneo donde varios otros jugadores han estado en la misma situación y han cumplido su suspensión regularmente”, señaló.
El 1 de julio, Estados Unidos derrotó a Bosnia por 2-0 en los dieciseisavos de final. En el minuto 64, Balogun recibió una tarjeta roja por una fuerte jugada tras pisar el tobillo del defensor de Bosnia y Herzegovina Tarik Muharemović.
El domingo, el comité disciplinario de la FIFA suspendió la tarjeta roja de Balogun con un período de prueba de un año. La medida se adoptó en virtud del artículo 27 del código disciplinario, que permite al comité suspender medidas disciplinarias.
De este modo, Balogun podrá participar en el partido de octavos de final contra Bélgica, previsto para el 6 de julio en la ciudad estadounidense de Seattle.
Trump, por su parte, agradeció a la FIFA en la red social Truth Social por corregir esta “gran injusticia”.
El delantero se convierte en el primer futbolista desde la introducción de las tarjetas amarillas y rojas en el Mundial de 1970 en disputar el siguiente partido del torneo tras una expulsión. (Sputnik)











